Las cinco del viernes

Había olvidado que hoy era día de responderlas. Son una tradición innegable de mi blog.

1) En este mismo instante me encantaría tener… a Minori al lado mío.

2) De pequeña mi madre siempre me decía… que debo seguir mi propio camino, no soy perrito faldero de nadie. Aún sigo ese consejo.

3) Cada vez que me miro en el espejo pienso… “me importa un pepino si la gente piensa que soy horrible; la persona que me importa piensa que soy bonita”.

4) Quién habría imaginado que… ¡Minori realmente vendría a visitarme!

5) La gente suele decirme que me parezco mucho a… un perro boxer con conjuntivitis.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

En realidad, cuando voy con mi mamá dicen que me parezco a mi mamá. Cuando voy con mi mamá y conocen a mi papá, dicen que me parezco a mi papá. Cuando voy con mi papá, dicen que me parezco a mi papá. Cuando voy con mi hermana, algunos dicen que no nos parecemos en nada y otros dicen que somos igualitas. También me comparan con mis abuelas en algunos aspectos de mi cara.

Pero definitivamente soy una mezcla familiar con tendencia a asemejarse a mi padre.

Doblepensar

Estas no fueron unas vacaciones largas. Todo lo contrario: se contrajeron de tal manera que al siguiente parpadeo ya había que pensar en todo aquello que uno desea olvidar hacia el final del semestre. Del final al principio. Del final al principio. La serpiente muerde su cola.

Anoche, o más bien hoy, descubrí que me estaba alejando peligrosamente del blog, a tal punto que había dejado de ser un ejercicio de escritura para convertirse en retazos de sensaciones incompletas, un collage de fotos de un grotesco pasado no muy lejano sumadas a sucesiones casi infinitas de premios semanales y declaraciones de aburrimiento. Después de cambiar el template (inspirada en una cortina vieja que engalanaba el cuarto de mi hermana cuando hace varios años) y respirar un poco de aire fresco (absolutamente necesario), decidí que el blog necesitaba un nuevo rumbo. No sólo por el bien de mis lectores sino también por el bien de mi cerebro, agotado de no escribir nada provechoso.

Así que, primero que todo, me di a la tarea de hallar algo nuevo que escribir. Debido a que para mí el proceso de escritura es doloroso (es extraño, me fascina y al mismo tiempo me mortifica), tuve que pensar en algo que fluyera fácilmente y al mismo tiempo me satisficiera. Al mismo tiempo, debido a que estaba viajando con mi madre y mi abuela, y tenía que recordar que necesito devolverle 1984, una palabra afloró en mi mente: doblepensar.

“El Partido dijo que Oceanía nunca había sido aliado de Eurasia … Pero, ¿dónde constaba ese conocimiento? Sólo en su propia conciencia… Y si todos los demás aceptaban la mentira que impuso el Partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía en verdad. “El que controla el pasado —decía el slogan del Partido—, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado” …Era muy sencillo. Lo único que se necesitaba era una interminable serie de victorias que cada persona debía lograr sobre su propia memoria. A esto le llamaban “control de la realidad”. Pero en neolengua había una palabra especial para ello: doblepensar.” (George Orwell, 1984)

A veces me pongo a pensar qué tanto de lo que he escrito contiene errores de mi memoria o qué tanto he querido omitir. ¿Omito, deformo, moldeo mi memoria a mi gusto? Me fascina recordar cosas, pero me pregunto si a medida que crezco surgen detalles que preferiría reemplazar por detalles mejores. No vivo en un mundo de mentira, pero… ¿y si accidentalmente lo hiciera?

Tal vez mi proceso de enloquecimiento realmente nunca cesó, o siempre he tenido estas ideas raras… El asunto es que Doblepensar se ha convertido en el nuevo nombre de este blog, para así llenarlo de memorias (puras o alteradas, no importa) de lo que ha constituido mi vida hasta ahora. Goodbye Yellow Brick Road suena muy bien, pero la canción de Elton John no me sirve ahora para lo que quiero —y espero— hacer.

SUENA: Summer Breeze — Seals and Crofts

XII Premios Locovox de la Semana

¡Es la hora, es la hora, es la hora de premiar!

Más vale tarde que nunca, mis queridos radioescuchas. Con nuevo template y sin Minori en el asiento del lado derecho, anuncio a todos ustedes una nueva entrega de los Premios Locovox de la Semana. Y para cerrar con broche de oro la temporada navideña, quiero dar una bienvenida muy especial a nuestra presentadora de esta edición: ¡Xuxa! (Las dos x en su nombre hacen alusión a su ocasional desempeño como modelo pedófila XXX… ¡a qué han estado expuestos los niños brasileños!)

Y como nadie trepa este podio para recibir sus premios, y como quien debería estar aquí ya no está, llenaré estos premios de nimiedades personales. Me importa un pepino la opinión pública. Si algún día releo estos premios basuriegos, al menos que haya algo que me ubique en un contexto… de algo. O mejor no. Bah, bah, bah!!!

Blog de la semana: No Way Jose, de Arcandolf, por el ejercicio didáctico Lord of the Rings/Teletubbies.

Comment externo de la semana: Yoshi, por “los carros del faraón ooooo” en respuesta a “tú me hiciste libre, Señor” en Autorretrato en tres colores.

Canción de la semana: Somewhere Out There, de Linda Rondstadt y James Ingram.

Momento de la semana: demasiados…

¿A quién engaño? No se me ocurre nada esta semana. ¡Llévense los premios y váyanse! Estoy cansada y desanimada. Esta cosa se va a reducir como a dos categorías por semana. Y si nada me llama la atención, pues no hay entrega. Who cares, anyway!

Who wants to sleep when the hours are running short…

No sé quiénes fueron, no sé de dónde emergieron… Lo único que sé es que comprendí, por primera vez, que no estaba botando mis palabras al fuego.

A aquellos misteriosos visitantes, gracias.

Verde que te quiero verde…

¡Uno de mis colores favoritos es ahora la base de este blog!

Y ya, esto me tomó bastante tiempo. Me voy a ver televisión.

Las cinco del primer viernes del año

Año nuevo, vida nueva, más alegres los días serán…

1)¿Qué ha sido lo mejor del 2003? ¿Y lo peor?

Lo mejor fue Dubuque, Iowa. Lo peor fue Dubuque, Iowa.

Lo mejor fue pasarme un bueeeen tiempo con Minori. Lo peor fue despedirme de él sin saber si lo volvería a ver (y lo mejor fue volver a verlo).

Lo mejor fue inaugurar un blog. Lo peor fue tener que detener mi vieja página-con-ínfulas-de-blog para ello.

Lo mejor fue ir a San Francisco. Lo peor fue devolvernos.

Lo mejor fue el clima de diciembre y la primavera. Lo peor fue el invierno.

Lo mejor fue mi presentación de teatro. Lo peor fue tener que repetirla catorce mil quinientas veces.

Lo mejor fue Six Flags Great America (weeeee!). Lo peor fue un venado (crash!).

2)¿Qué esperas para el 2004? ¿Tienes alguna lista de propósitos para este nuevo año? ¿Cuáles son?

Espero volver a ver a Minori Honda en persona (lo sigo teniendo acá pero igual ya quiero que vuelva para seguir pasándola increíblemente bien), espero que me vaya bien en los dos semestres que este año contiene, espero mejorar ostensiblemente mi nivel de japonés, espero que mi familia esté bien, espero encontrarme muchas gratas sorpresas (de lo que sea, pero que sean gratas).

3)¿Cómo celebras la noche vieja? ¿Sigues alguno de los ritos típicos como tomar uvas, ropa interior roja…?

Desde que haya buena comida, el año viejo ya pasa mis pruebas.

4)¿Eres de los que el día de año Nuevo estás muerto o sigues celebrando?

El año nuevo es bueno para ir a cine. Créanme, ya llevo dos años haciéndolo (¡y los dos fueron para ver Lord of the Rings!).

5)¿Cuánto tiempo tardarás en dejar de equivocarte poniendo 2003 en las fechas?

Eso depende de mi concentración.

SUENA: Irish Instrumental — no dice de quién…

Akemashite Omedetou Gozaimasu.

Pásenla bien. Si el año pasado fue maluco, confíen en que éste no lo será tanto.

ANTES:

DESPUÉS:

XI Premios Locovox de la Semana

Sucumbí. Sucumbí, sucumbí, sucumbí. Llegó la hora de entregar los premios antes de que se acabe el año, y pese a que ya había olvidado que era mi deber e incluso quise simplemente dejarlo pasar (¡sólo diez entregas, ni una más!), he caído en la trampa de “pero ¿qué día es hoy? ¡oh, es día de Locovox, se me hace tarde!” Así que no alcancé a reunir a los ibicencos y me tocó pedir un reemplazo urgente. Un aplauso para la cuna de estrellas de México: ¡Timbiriche!

Sabía que enloquecerían con estos anfitriones.

Blog de la semana: Master of Silent Thoughts… Slave of Such Spoken Words, de Seele, por Are you cold?. No sé por qué pero me hipnotizó.

Comment externo de la semana: Un poco tarde pero tenía que ponerlo. La larga y encarnizada discusión sobre tesoros arqueológicos, antiamericanismo y Hussein en …ga kiraidesu.

Premio Yurupary al relato: Arcandolf, por Al fin es 24! en No Way Jose.

Canción de la semana: Hidamari no Uta, de Le Couple.

Premio Jordi (no me dirán que no recuerdan a nuestro pequeño héroe francés, intérprete del gran éxito Dur Dur D’Etre Bebe) al artista revelación de la semana: el Jordi de la semana va para cuatro personajes (por favor, pasen al frente):

Bueno, creo que eso es todo. Ganadores, recojan sus premios; apaguemos este auditorio y vámonos a dormir. No, no me alcanza la plata para ofrecerles galletas Caravana y vino Cariñoso. Salgan, salgan, que ya vienen a barrer.

SUENA: Bigger than My Body — John Mayer