Y ciertamente el de BlueHelmet tampoco.
¿Quién será el siguiente?
SUENA: The Remedy (I Won’t Worry) — Jason Mraz
Vida, obra y milagros de Olavia Kite.
Y ciertamente el de BlueHelmet tampoco.
¿Quién será el siguiente?
SUENA: The Remedy (I Won’t Worry) — Jason Mraz

¿Sabían que amo a este hombre? ¿Sabían que ha sido uno de los seres más influyentes en mi vida? ¿Sabían que si no soy astrónoma es por una desafortunada disputa con las matemáticas durante el bachillerato? ¿Sabían que él y otros cuantos genios inculcaron en mí una admiración por el espacio exterior que desembocó en un eterno amor a la ciencia-ficción? ¿No sabían? Pues les cuento.
SUENA: Cosmos — Vangelis
Bueno amigos, es hora de hacer el conteo obligado de mi nueva encuesta. La pregunta era “Se podrá augurar el fin definitivo de The Open List cuando…” a lo que los parroquianos respondieron.
Locovox de oro: el 41% de los lectores opinan que TOL se acabará cuando Aranta, Mer, Salida y Olavia sean vendidas a un multimillonario árabe para conformar un harén lejos de la tecnología. No sé si lo atrayente sea la idea de tenernos a todas bajo un solo techo practicando la danza de los siete velos o el hecho de mandarnos lejos, lejos, bien lejos (por eso de que no incluyeron a ninguna descendiente de Eva en el TOLQ… ejem, ejem…).
Locovox de plata: el 18% de la población doblepensadora augura el fin de TOL cuando ocurra la fundación del Imperio Mundial Meranista, severo pero humanista. Puedo inferir que esto ya está sucediendo: todos sabemos que el señor Don Lingo ha acaparado los medios de comunicación con su galante imagen y tierna edad.
Locovox de bronce: el 12% de los que acá hicieron clic tiene la esperanza de que Hatemachine abandone el camino del mal e ingrese al rebaño de los hacedores de bien. El espacio en TeleAmiga podría ir después de Aprenda y Venda.
Y bien, eso es todo. No se pierdan la siguiente encuesta, que se llevará a cabo… un día de estos.
SUENA: Love’s Divine — Seal
Y todo lo hago por eludir a Francisco de Quevedo…
tedio – estudiar – universidad – El Bobo – pasto – parejitas rodando – campo de amor – Woodstock – hippies – Haight Ashbury – San Francisco – Changhee – procrastination – madrugada – frío – invierno – Dubuque – Mississippi – Tom Sawyer – barquito de vapor – Editorial Barco de Vapor – Historias de Ninguno – nadie – nada – “nada nada como la naranja helada” – naranjada que hacía mi abuelita – La Dorada – flores – Estación Flores – Transmilenio – 10 – universidad – tedio
SUENA: Bigger than My Body — John Mayer
Esta mañana tomé un examen de francés. La idea de estudiar francés me ha rondado desde que era pequeña, y aunque tuve tres intentos de aprenderlo (dos por mi cuenta y uno en clases de verdad) nunca logré sobrepasar cierto nivel: un nivel al que llaman 2. Una profesora no muy amable me hizo una entrevista durante la cual olvidó por completo cuáles verbos en pasado se conjugan con avoir y cuáles con être. La señora corregía haciendo una ligera mueca de disgusto, lo cual era aún más intimidante y me hizo recordar que preferiblemente no debería tomar clases de francés con señoras (una ex compañera de clase de japonés, quien estudia francés, me lo había recomendado hace rato). Dije tal cantidad de sandeces que aún no me lo puedo creer: que me gustan la comida, leer, escribir y comer, que mi novio vino de Japón en diciembre y fueron unas vacaciones muy interesantes, que vengo (digo “vengo” porque es exactamente lo que dije) a la universidad, leo mucho porque en Literatura toca leer mucho, voy a la casa, como, hago tareas y me voy a la cama. Al fin la señora me dijo que si yo quería podría sugerir que me pongan en 3, pero que había olvidado tanto los verbos en passé composé que tal vez debería estudiar 2. Que qué pensaba yo. Todo eso en francés. Le dije (o más bien le chapurreé) que si estudio mucho podré hacerlo. Me dijo que todo dependería del examen escrito, pero que sería mi responsabilidad. Odio que sujetos extraños me digan que es mi responsabilidad. El examen escrito estuvo bien hasta que se acabó mi nivel, jajajaja. Si lo hubiera tomado antes de la entrevista, posiblemente ésta no habría apestado tanto. Lo peor de todo era tratar de hablar en francés tan sólo para que las palabras fluyeran en inglés y japonés. No, no musité palabra en esos dos idiomas: sólo hablé (balbuceé) francés, aunque debo recalcar que dije “voy a la casa” porque al pensar en “regreso” sólo se me ocurrió “kaerimasu”, y dije “voy a la cama” porque al pensar en “duermo” se me vino a la mente “nemasu”. Espero que la fortuna me sonría y me manden a francés 3, así yo saldré al fin de la cinta de Möebius en la que se ha convertido mi aprendizaje del idioma.
SUENA: The Scientist — Coldplay
La presente es para felicitar en su onomástico a mi compadre y vecino El Juli— estudiante de día, luchador contra el hampa de noche.

¡Feliz cumpleaños!
Gracias a un comentario reciente, un recuerdo vino a mi perezosa cabeza como un video cortico de los que vienen en la enciclopedia Encarta. Corría septiembre de 2002, estaba caminando hacia mi dormitorio en la universidad cuando de ese mismo edificio surgió el niño de pelo largo y pantalón de paño que estaba empezando a revolver mi antes bien ordenada vida. Después de hablarle brevemente nos despedimos y, mientras él subía la pendiente y yo la bajaba, me volteé y le grité “DAISUKIDESU—!” (“me gustas mucho”). Nadie más lo entendería pero él, sorprendido y mirando a todos lados, sólo acertó a decir “shut up!”
Si en este momento lo volviera a ver, se lo volvería a gritar, y esta vez se lo diría en todos los idiomas posibles y no me importaría en lo más mínimo que todos entendieran. Yo creo que a él tampoco.
SUENA: Indefinitely — Travis
Odio las tareas. I hate homework. Je déteste les devoirs. Shukudai ga kiraidesuyo—!!!
Eso era todo.
SUENA: #9 Dream — John Lennon
You will live in Mansion.
You will drive a Black Honda CRX.
You will marry Minori and have 4 kids.
You will be a Translator in San Francisco.
Wowwwwwwwwwwwwwww… Wowwwwwwwww… aunque agradecería mucho no tener tantos hijos.
Me encantaba jugar El juego de la vida (no, no el de Milton Bradley; así se llamaba MASH en mi contexto social) entre clases con las niñas del colegio. Nos inventábamos muchísimas categorías y el color no era para el carro sino para el vestido de novia. Recuerdo que una vez me salió un vestido verde que brilla en la oscuridad…
MASH estuvo muy muy bueno, pero prefiero enormemente mi hojita arrancada de cuaderno, mis mil categorías inventadas y muy manualmente contar y contar y contar y contar… hasta obtener la respuesta a todos nuestros infantiles dilemas sobre el futuro habidos y por haber.
“Tu cordura es inversamente proporcional a la coherencia de tus sueños.”
—El Juli, después de contarle el sueño que tuve anoche (éste incluía su blog con nuevo template, un mural de Marilyn Monroe estilo Andy Warhol, un jeep de guerra que yo hacía explotar, un crucero con piscina de olas y las ardillitas de Bob Ross)… y tiene razón