Este blog se parece a mi cuarto. Está más desordenado… y no tengo intenciones de arreglarlo.
SUENA: I’d Do Anything — Simple Plan
Vida, obra y milagros de Olavia Kite.
Este blog se parece a mi cuarto. Está más desordenado… y no tengo intenciones de arreglarlo.
SUENA: I’d Do Anything — Simple Plan
Es el colmo que una canción como Tengo, de Sandro, tenga el poder de conmoverme, alegrarme el día entero y describir exactamente cómo me siento en este momento.
Mi mamá me lo había advertido: de tanto burlarme, un día me iba a terminar gustando.
SUENA: Tengo — Sandro
Mis queridísimos lectores, sean bienvenidos ustedes a la octava entrega de los Premios Locovox de la Semana. Como siempre nos acompañan los chicos ibicencos, ataviados especialmente para animar el ambiente festivo vacacional que nos rodea a la mayoría.
Espero tener suficientes premios hoy y espero que todos los ganadores me dejen su discurso de recibimiento. ¡Necesitamos el ambiente propio de una entrega de premios!
Blog de la semana: Glorita, por la conversación sobre Enrique Colavizza.
Página web de la semana: Habbo Hotel
Comment local de la semana: Glorita, por su confesión de deseo hacia un miembro de Locomía en la pasada entrega de los Locovox.
Comment externo de la semana: Michín, por la disertación “Chola Chabuca vs. Paisana Jacinta” en El chismefono de Magaly, de Ni mie… dad.
Mención Linkin Park al mejor link a mi página: Juano, por “ChibiChibi OlaviaChan”.
Autor de la semana: Ha Jin por La espera.
Canción de la semana: (I Can’t Help) Falling in Love with You, de Elvis Presley.
Mención Splinter a la perla de sabiduría de la semana: Francisco, en Maladjusted, por la descripción tan acertada de una emoción suya que en realidad es mía también.
Gran homenaje de la semana: John Lennon, porque de no ser por ese loco frente a los Dakota Buildings, posiblemente los Beatles se habrían reunido tarde o temprano… O tal vez no, pero es mucho mejor morir de viejo que de cinco tiros.
All we are saying is Give peace a chance!
SUENA: un especial sobre la vida de John Lennon en televisión
Hoy hablamos de mi hogar, dulce hogar.
1) ¿En que tipo de vivienda vives: casa, piso, chalet, de propiedad, de alquiler, en casa de tus padres, en residencia de estudiantes…?
Vivo en la casa de mis papás, a la que no llamo ‘casa de mis papás’ sino ‘nuestra casa’. Me gusta mucho vivir acá, aún cuando todavía existen personas que se quejan de la lejanía. Pero bah, si me quieren me buscan. El único inconveniente es que no puedo salir mucho de noche por asuntos de transporte. Dependo del Transmilenio como de una sonda con suero.
2) ¿Cuál es tu estancia favorita de la casa?
Toda la casa me gusta, especialmente la sala, que es donde están todos los equipos interesantes de esta familia (compu, tele, equipo de sonido, poltronas delis). Creo que gran parte de la vida de mi clan (¡soy Duncan McLeod, del clan McLeod!) transcurre en la sala. El cuarto es para dormir, leer y reflexionar.
3) ¿Cuál es el último objeto que has comprado para la casa (o para tu habitación)?
Nada. Lo último que llegó a mi cuarto fue una shisa de Okinawa, y eso fue en julio. Las cosas de mi hogar las trae mi mamá, y siempre está trayendo algo entonces nunca sé qué es lo más nuevo…
4) Si pudieras elegir, ¿qué obra de arte te gustaría tener en el salón?
Me gustaría volver a tener el afiche de ángeles que tenía en mi cuarto del dormitorio de Loras. También me gustaría tener Beech Forest, de Gustav Klimt, del cual también tenía un afiche en mi dormitorio…

…o Les Yeux Fermés, de Odilon Redon.

5) Nunca sales de casa sin…
Ropa.
SUENA: Patch Adams

El sabio Minori dice que los chinos comen cualquier cosa que tenga patas y no sea una mesa o cualquier cosa que tenga alas y no sea un avión.
Lo tomé siempre como un comentario personal hasta que en la novela La espera, de Ha Jin, encontré la siguiente intervención de uno de los personajes en medio de una cena:
“¿Sabes, Hua? Me como cualquier cosa que tenga más de cuatro patas, salvo una mesa”.
¡¡¡Es cierto, entonces!!!
Ew, ew, ew. Ya no me inviten a comida china, no quiero que me pase lo mismo que a mi tía abuela, quien se metió a la cocina de un restaurante chino accidentalmente y encontró un montón de ratas peladas sobre una mesa, o lo de la señora en China que hizo caldo de sapo y envenenó a todos sus hijos. Y ni hablar del SARS, que se propagó por una especie de gato que comían en ese país.
Lastimosamente la cocina china tiene varias delicias que vale la pena probar. En todo caso, quién sabe qué me estaré llevando al estómago mientras digo “¡hmm, qué delicia!”…
SUENA: Goodbye To You — Michelle Branch
Esta prenda…
Se encarga mágicamente de eliminar todo el sex-appeal que un hombre pueda tener.
SUENA: Slow Like Honey — Fiona Apple
Hola, queridos radioescuchas, y bienvenidos a la séptima versión de los Premios Locovox de la Semana. Hoy con más categorías, más premios, y más Locomía.
Blog de la semana: Piet Admiraal, por Learn to Fly.
Comment local de la semana: Andrés Gualdrón por la hermosa traducción al latín de mi campaña “La voz de Freddie es la voz de Dios” en la pasada entrega de los Premios Locovox de la Semana.
Comment externo de la semana: Diegou en el post de Autorretrato en tres colores sobre la Miscelánea Kung-Fu
Artista revelación de la semana: Juano, por The Exploding Boy
Bloggevent de la semana: los cinco minutos durante los que pude ver a Lingo por primera vez. Mucho gusto, algún día tendremos oportunidad de hablar más, creo.
Mención IgNobel al nuevo premio: El Juli (y olé!) por sus premios Ana Karina Soto.
Autor de la semana: Yukio Mishima, por El pabellón de oro
Canción de la semana: Criminal, de Fiona Apple
Gran homenaje de la semana: George Harrison, porque el 29 de noviembre de 2001 perdió la batalla y nos dejó con sólo dos Beatles…
All things must pass…
SUENA: Angel — Fiona Apple
Cuando él le grita al mundo que es malo, malo, malo, que su corazón es negro, negro, negro putrefacto, y que todas las bajezas del universo le serán atribuidas a él algún día —él, que anhela haber sido la sombra en las escaleras a la entrada de un banco en Hiroshima—, no puedo dejar de pensar en un arco iris que él desesperadamente intenta recubrir de tinta negra e infecciones.
Debió haber cumplido lo que prometía. Jamás debió haber amado todo aquello que desprecia, en vez de ridiculizarse como una flor que repudia sus propios pétalos. Cuando repite ese extraño juramento de amor/horror a su esencia, no puedo dejar de pensar en un gigantesco oso a la entrada de mi casa. Era un oso que tocaba trompeta a las mil maravillas, un oso que escribía poesía, un oso de voz muy bonita y dicción bastante limpia. Él y yo habíamos coincidido una vez sin saber quiénes éramos, escribiendo frases en busca de un premio. Me contó que había cometido un error muy tonto para no seguir participando en eso. No sé, no sé, sólo sé que ese día no lo vi.
Prometió, prometió, prometió… prometió una vida hermosa entre todo aquello que ahora niega, entre un amor verdadero que sucedería en el momento exacto de ver un oso parado en la puerta de mi casa. Esperé la Maldad. Esperé ver a los Cuatro Jinetes del Apocalipsis advirtiéndome “¡Ten cuidado con ese hombre!” …pero todo lo que me fue posible ver ese nublado día fue un ser absolutamente tierno. Tal vez la Maldad se disfraza de oso en sus mejores días, cuando sale al cine con las ingenuas mujeres que depositan una fe ciega en la poesía, en la afinidad, en una hermosa voz de dicción limpia.
Sí, señores, yo salí con la Maldad una mañana… esa misma Maldad que me maldice por no haber respondido a sus acertijos de esfinge obscena, por no haber jugado sus juegos de soledad compartida y convertida en catarsis del infierno. La Maldad aúlla que la vida no está en los libros, pero en silencio él sabe perfectamente que en los libros consultó su destino y de los libros brotaban sus palabras, textualmente, sin comillas, arrebatadas de sus verdaderos autores. La Maldad chilla un estridente jamás, pero en mi oído quedó depositado su siempre, suave como su voz, dulce como su sonrisa.
Cuando él le grita al mundo que es malo, malo, malo, que su corazón es negro, negro, negro putrefacto, y que todas las bajezas del universo le serán atribuidas a él algún día —él, que anhela ver sus dedos fundidos y su rostro cubierto de queloides—, no puedo dejar de pensar en un arco iris que él solía mantener brillante mientras hacía planes para miles de fines de semana que compartiría conmigo, disfrazado de oso.
No puedo evitar sonreír, reírme de esa polución que intenta esparcir por el mundo y que en realidad no tiene.
SUENA: Criminal — Fiona Apple
Hasta ahora me doy cuenta, perooooo… Por favor, un aplauso muy pero muy grande a Reptilia por su post sobre Locomía. Los muchachos agradecen la atención prestada. ¡¡¡Qué viva el…— glam pop??? ¿Cómo llamarle a eso?

A los próximos ganadores de los Locovox les prometo los originales abanicos artesanales Locomía (versión virtual), para que se abaniqueen y alardeen con sus amigos.


Y ahora les dejo esta linda canción para que todos la cantemos y bailemos juntos.
1,
2,
3,
¡Y dice!
Disco Ibiza Loco Mía
moda Ibiza Loco Mía
Loco Ibiza Loco Mía
sexo ibiza Loco Mía
mar ibiza Loco Mía
sol ibiza Loco Mía
marcha ibiza Loco Mía
crazy ibiza Loco Mía
Loco Mía keeps your body movin’
get up on the groove
get into the mood ger it
Loco Mía keeps your body movin’
abanicos will be groovin’ till they see you
gettin’ it
Loco Mía keeps your body movin’
ain’t nothing to it let your body do it
Ahhh
Loco Mía keeps your body movin’
don’t you ever let nobody tell ya
you can’t get down
Locomia, Loco Mía
Locomia, Loco Mía
Disco Ibiza Loco Mía
moda Ibiza Loco Mía
Loco Ibiza Loco Mía
sexo ibiza Loco Mía
mar ibiza Loco Mía
get up Loco Mía
crazy ibiza Loco Mía
marcha ibiza Loco Mía
Loco Mía keeps your body movin’
ain’t nothing to it let your body do it
gettin’ it
Loco Mía keeps your body movin’
abanicos will be groovin’ till they see you
you can’t get down
Loco Mía, Loco Mía
Abanico Loco Mía
gettin’ it
don’t you ever let nobody
Abanico Loco Mía
Loco Mia,
Abanico Loco Mía
Loco Mia
get up on the groove
Abanico Loco Mía
Abanico Loco Mía
get up get up
get up on the groove
Loco Mía keeps your body movin’
Loco Mía keeps your body movin’
abanicos will be groovin’ till
they see you
you can’t get down
Loco Mia
abanico Loco Mia
Loco Mia
abanico will be groovin’
Por favor noten cómo usan el inglés de tal manera que no se despojan de la palabra “abanico”. Esos podrían cantar en swahili y seguir diciendo “abanico”.
SUENA: Are You Happy Now — Michelle Branch (¿¿qué creyeron que estaba oyendo, Locomía??)
¡¡¡Se acabó Blogstop!!! Buaaaaaa, mi juego mentor… No puedo creerlo. Fui adicta a ese juego hasta que creé Acrónimos. Siento un profundo respeto por Blogstop y Sam, su creadora… Como Quetzalcoatl, impartió su sabiduría y se fue.
SUENA: Bright Eyes — Jason Mraz