XIV Premios Locovox de la Semana

Como bien saben, mis queridos radioescuchas, tanto los chicos de Ibiza como yo estamos de vuelta de nuestras vacaciones. Agradecen a sus reemplazos, pero ahora ellos son las estrellas. Mírenlos cómo vienen de elegantes a sus primeros premios después de las fiestas de fin de año. ¡Qué hermosos son!

No se diga más, dejémoslos entregar los premios.

Blog de la semana: indiscutiblemente Accusor’s Blog, por hacer gala de un fino humor matemático en Rudd o Ronaldo.

Comment local de la semana: No me parece. Es todo lo que puedo decir.

Mención Splinter a la perla de sabiduría de la semana: Ascaroth, por When I was 4 en Autorretrato en tres colores. Muy cierto.

Canción de la semana: Rainbow, de Scudelia Electro. (¡¡¡Sí, me gusta el j-pop y qué!!!)

Bueno joyas, los chicos de Locomía necesitan descansar de sus viajes, así que dejaré los premios así. No olviden recogerlos, y nos veremos en una próxima ocasión.

SUENA: Me voy pa’l pueblo — Los Panchos

Chuik, slurp, shmuack!

Están dando una película. No sé qué película. No sé quiénes están actuando. Está empezando una escena de sexo, de esas que definitivamente ya no pueden faltar en el cine actual.

El hombre y la mujer están besándose (es apenas normal).

No me interesa de qué se trata la película, pero sólo puedo pensar una cosa:

¡Cómo me fastidian esos besos de película cuyos ruidos han sido amplificados como veinte veces! ¿No pueden simplemente dejar que se den besos sin pedirle al director de efectos especiales que se grabe chupando la pepa de un mango?

No me parece.

The Tale of a Death

He cometido un brutal asesinato.

Sí, he asesinado a mi página. La página que me acompañó durante tanto tiempo, hasta el final de mis días en Iowa, llegó a su fin en el día de hoy. Justo cuando intentaba darle nueva vida he tenido que acabar con ella… Afortunadamente sobreviven las palabras. Su alma sobrevive, aunque convertida en tres archivos de Word. Bueno, eso es mejor que nada. Si hubiera perdido tal tesoro de memorias no sé qué habría hecho, me habría golpeado contra la pantalla del computador. Cómo olvidar todas aquellas impresiones… La extraña alegría de conseguir que aquel hombre se rindiera y decidiera emprender un camino conmigo—tan sólo para abandonarlo de la manera más brutal tres meses después… El retorcijón en el estómago al tener que aceptar que alguien estaba entrando a empellones a mi vida—tal vez para nunca salir… Tantos cambios que este blog no notó y que esa página llevó a cuestas.

Ahora que está muerta, supongo que ya no tendré el remordimiento de mantenerla esperando la siguiente entrada que nunca vendría (ya no tengo FrontPage, y en el afán de convertirla a HTML se borró todo; milagrosamente tenía otra ventana abierta con la información perdida). Ahora es un libro que, de una u otra manera, llegó a su fin:

Soñaba con poder recorrer las calles de Bogotá de la mano de alguien, anhelaba compartir mis alegrías, quería poder decir “a mí me gusta esto, a él también”. Perseguí a la única persona que podría ofrecerme la realización del sueño. Lo seguí durante mucho, mucho tiempo, mientras él mismo se daba cuenta de la imposibilidad de conseguir aquello que él quería. Por fin se doblegó, convencida yo de que él sería mi única oportunidad (gracias a todo aquello que hizo que el espejo arrojara la imagen de un ser distorsionado).

Entonces, cuando creí que la vida no podía ser más perfecta, que todo seguía el camino correcto, me tuve que ir. La mujer distorsionada sabía que ese ser del que tanto habló en su página no sería jamás su enemigo, pues nadie más se interesaría en ella. No, nadie más.

El resto de la historia comienza con un niño de pelo largo con gorra blanca adornando silenciosamente una camiseta frente a mí.

“¿Y este niño qué hace aquí en el campamento? ¿Por qué no le habla a nadie? ¿Tiene problemas y lo trajeron a que se distrajera?… ¿Es japonés?”

SUENA: Childhood Dreams — Nelly Furtado

XIII Premios Locovox de la Semana

¿Qué creyeron, que se salvaban? ¡Pues no! Olavia Kite se complace en anunciarles una entrega más de los Premios Locovox de la Semana. Debo recalcar que la calidad de los posts de esta semana incrementó notablemente, así que no me vi forzada a aplazar la ceremonia. Nuestros presentadores de esta semana, en vista de que la búsqueda de animadores infantiles es imposible o arroja resultados inesperados y desagradables, son los inolvidables ídolos del pop venezolano… ¡Los Chamos!

Blog de la semana: El tatuaje falso, de Juan Diego, por “Unas de cal y otras de arena”.

Comment local de la semana: Seele, por compartir mi reciente descubrimiento de las dos flechas en el símbolo de Cafam.

Comment externo de la semana: Monique, por su reacción ante la copla a ‘la mujer de Eduardo Aponte’ en Para detener a Rusia, indudablemente provocada por aquel sentimiento que la tiene invadida actualmente. C’est l’amour, mes amis, c’est l’amour!

Mención Splinter a la perla de sabiduría de la semana: El Juli (y olé!) por “(…) Ricardo Arjona, quien, como todos sabemos, no es mas que un cantante de buseta con suerte” en La fortaleza de la soledad.

Película de la semana: Sen to Chihiro no Kamikakushi

Canción de la semana: ’39, de Queen

Bloggevent de la semana: Yo sé que esto no le incumbe al resto de la comunidad, bla, bla, bla, pero haberle dicho adiós a Minori fue un suceso duro. Ahora nuestros blogs toman rumbos individuales, y a veces siento como si nunca hubiera venido, como si todo fuera un sueño. Come back again, I’m waiting!

Gran homenaje de la semana: Hergé, por su gran creación, Tintin, que ahora cumple 75 años.

Ahora no me dejen con los platos servidos y los crespos hechos. ¡Los vi recogiendo sus premios y recitando sus discursos! ¡¡Pero ya que para ayer es tarde!!

SUENA: Seven Seas of Rhye — Queen

Limeña que tienes alma de tradición…

Anoche soñé que iba a Perú.

Lima, contrario a lo que la televisión nos ha forzado a creer y también contrario a lo que debe ser de verdad, no estaba infestado de show business maluco ni era una ciudad que mereciese el título de capital. No. Lima era un pueblito cuyo tamaño estimaría yo parecido al de Anolaima, Cundinamarca, rodeado de montañas altísimas en las cuales estaban ubicadas las casas más lujosas. Los colores de éstas me recordaban mucho a las molas.

Había disturbios terribles en la ciudad cuando mi familia y yo llegamos. Peor aún, mi familia ayudó a los disturbios. Tuve que explicarle a la policía peruana que yo no estaba involucrada para que no nos mataran a mí y a mi hermana a tiros (eran unos sanguinarios, y yo estaba mintiendo… tal revolucionaria yo). De repente me vi buscando la residencia de Francisco, a ver si dejaba de estar tan perdida. Porque fuera de perseguida, yo estaba perdida. Perdida en medio de Lima.

Nunca hallé la casa de mi amigo por más que me hubiera convencido de que debía hallarse entre las viviendas lujosas de las escarpadas montañas coloridas. Me metí a un café internet que más bien era un solo computador en una droguería (¡cómo denigró mi sueño al Perú!) en busca de alguna esperanza, pero no, nada.

Desperté con los recuerdos de ese sueño acechándome. Es cierto que quiero viajar al Perú (y no es para verificar si está repleto de carritos sangucheros o para autoinvitarme a una pollada), pero ¡tampoco como para que mi cerebro responda de esta manera! Si en mi sueño hubiera ido a Machu Picchu y nos hubiéramos comportado más decentemente todo habría sido mejor. Ahora sólo resta ver si algún día viajo realmente hacia allá en vacaciones, tal como lo desea Minori.

SUENA: Hidamari No Uta — Le Couple

Extracto del blog de Poncho, Un jardín tan extraño: “No lo resisto: La popularidad de Bush ha subido 7 puntos tras la detención de Saddam. Lo que no dicen los periódicos, es que el motivo por el que la población estadounidense está tan contenta es que ‘ya han capturado al malnacido que atentó contra las torres gemelas’!!”

Eurasia, Oceanía, Asia del Este. ¿Quién fue el enemigo ayer? ¿Quién lo será mañana?

Keep doublethinking…

Volcanes, turistas, jugos de bolsita

Llenar las entradas de este día con las Cinco del viernes y nada más no es saludable. Hoy mi mente se llenó de posibles ideas para plasmar en este aparatico, pero creo que no todas clasificaron. Pensaba escribir algo muy muy serio relacionado con el concepto de “doblepensar” mientras un japonés llamado Isamu Kitafuji habla sobre todos los volcanes que ha visto en su vida. Ahora va a mirar un volcán en la península Kamchatka con un neozelandés, y parece como si a Discovery Travel & Adventure le hiciera mucha gracia el acento de Isamu, porque no hacen sino mostrarlo hablando y hablando. El neozelandés sólo maldice su suerte al tener un oso ruso tan cerca. Ahora a Isamu le tocó devolverse a Japón y Chuck sí pudo ver su volcancito. Qué de buenas… yo no me acercaría a una olla de esas. Eso digo ahora.

Cuando era chiquita me fascinaban los jugos Canary. Los jugos Canary venían en bolsita metálica y la propaganda en radio tenía una musiquita que decía CA – NA – RY ¡piú, piú! (interprétese piú-piú como un gorjeo rítmico). Mi favorito era el jugo de mora, que venía en el empaque azul. Una vez me compraron un jugo Canary de mora en un Cafam y medio jugo se me regó sobre el tapete de caucho de la entrada, ése que tiene el símbolo de Cafam, que parece una máscara rara. No sé por qué recuerdo tanto ese episodio… tal vez me dolió perder tanto jugo.

Claro que no sólo los jugos Canary eran famosos. Les hacían competencia los jugos Coljugos, que tenían un letrerito más bien extravagante. Si no estoy mal, fue una bolsa de Coljugos la que boté sobre el puesto de un bus del colegio por aliviar la sed de mi pobre hermanita mientras era prohibido consumir alimentos en el vehículo. Qué charco tan memorable, todo sobre un sólo cojín de todo el bus. No sé cómo escondí el charco, con qué lo oculté de los ojos de la monitora para luego cargar a mi hermanita sobre mis piernas.

Mi memoria ha sido interrumpida por el presentador de un programa (Sin Fronteras) que está bailando en un pueblito de la India. Obviamente baila muy mal. ¿Por qué los turistas de Estados Unidos tienen que mostrar esa imagen estereotípica del turista? Esperan que todos los entiendan y tienen cierta arrogancia de salvador del mundo (“mírame, he venido hasta aquí a imitar tus costumbres de tal manera que parezcan ridículas, adórame”). No odio a los norteamericanos, para nada, PARA NADA (happy birthday, Kenneth Wolf), pero ¿¿¿por qué hacen eso en televisión??? Quiero conocer turistas de verdad que me quiten la imagen televisiva de la cabeza. Doblepensar. Son geniales. Apestan.

Japón está repletísimo de volcanes. Prueba de ello es el gran Fujiyama, que no se nota (¿¿¿por qué el turista canta una canción de cowboys en un caballo en India??? ahora que explica el uso de los caballos me hace sentir mejor… al menos no hace lo que las modelos/turistas de Wild On). Tal vez por tener tantos volcanes cerca fue que el señor Kitafuji se fue de paseo por el mundo con su amigo neozelandés en busca de los volcanes. Quisiera poder subir al Nevado del Ruiz (y mi abuela nos recuerda que cuando fue, el soroche le fue insportable).

Bueno… fue un buen comienzo. A ver si se me quita la pereza y de estos ejercicios sin sentido logro sacar algo. Cualquier cosa. Lo que sea.

SUENA: Billy Joel cantando en vivo y siendo chistoso… ¡¡¡AMO A BILLY JOEL!!!

Las cinco del viernes

Había olvidado que hoy era día de responderlas. Son una tradición innegable de mi blog.

1) En este mismo instante me encantaría tener… a Minori al lado mío.

2) De pequeña mi madre siempre me decía… que debo seguir mi propio camino, no soy perrito faldero de nadie. Aún sigo ese consejo.

3) Cada vez que me miro en el espejo pienso… “me importa un pepino si la gente piensa que soy horrible; la persona que me importa piensa que soy bonita”.

4) Quién habría imaginado que… ¡Minori realmente vendría a visitarme!

5) La gente suele decirme que me parezco mucho a… un perro boxer con conjuntivitis.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

En realidad, cuando voy con mi mamá dicen que me parezco a mi mamá. Cuando voy con mi mamá y conocen a mi papá, dicen que me parezco a mi papá. Cuando voy con mi papá, dicen que me parezco a mi papá. Cuando voy con mi hermana, algunos dicen que no nos parecemos en nada y otros dicen que somos igualitas. También me comparan con mis abuelas en algunos aspectos de mi cara.

Pero definitivamente soy una mezcla familiar con tendencia a asemejarse a mi padre.

Doblepensar

Estas no fueron unas vacaciones largas. Todo lo contrario: se contrajeron de tal manera que al siguiente parpadeo ya había que pensar en todo aquello que uno desea olvidar hacia el final del semestre. Del final al principio. Del final al principio. La serpiente muerde su cola.

Anoche, o más bien hoy, descubrí que me estaba alejando peligrosamente del blog, a tal punto que había dejado de ser un ejercicio de escritura para convertirse en retazos de sensaciones incompletas, un collage de fotos de un grotesco pasado no muy lejano sumadas a sucesiones casi infinitas de premios semanales y declaraciones de aburrimiento. Después de cambiar el template (inspirada en una cortina vieja que engalanaba el cuarto de mi hermana cuando hace varios años) y respirar un poco de aire fresco (absolutamente necesario), decidí que el blog necesitaba un nuevo rumbo. No sólo por el bien de mis lectores sino también por el bien de mi cerebro, agotado de no escribir nada provechoso.

Así que, primero que todo, me di a la tarea de hallar algo nuevo que escribir. Debido a que para mí el proceso de escritura es doloroso (es extraño, me fascina y al mismo tiempo me mortifica), tuve que pensar en algo que fluyera fácilmente y al mismo tiempo me satisficiera. Al mismo tiempo, debido a que estaba viajando con mi madre y mi abuela, y tenía que recordar que necesito devolverle 1984, una palabra afloró en mi mente: doblepensar.

“El Partido dijo que Oceanía nunca había sido aliado de Eurasia … Pero, ¿dónde constaba ese conocimiento? Sólo en su propia conciencia… Y si todos los demás aceptaban la mentira que impuso el Partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía en verdad. “El que controla el pasado —decía el slogan del Partido—, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado” …Era muy sencillo. Lo único que se necesitaba era una interminable serie de victorias que cada persona debía lograr sobre su propia memoria. A esto le llamaban “control de la realidad”. Pero en neolengua había una palabra especial para ello: doblepensar.” (George Orwell, 1984)

A veces me pongo a pensar qué tanto de lo que he escrito contiene errores de mi memoria o qué tanto he querido omitir. ¿Omito, deformo, moldeo mi memoria a mi gusto? Me fascina recordar cosas, pero me pregunto si a medida que crezco surgen detalles que preferiría reemplazar por detalles mejores. No vivo en un mundo de mentira, pero… ¿y si accidentalmente lo hiciera?

Tal vez mi proceso de enloquecimiento realmente nunca cesó, o siempre he tenido estas ideas raras… El asunto es que Doblepensar se ha convertido en el nuevo nombre de este blog, para así llenarlo de memorias (puras o alteradas, no importa) de lo que ha constituido mi vida hasta ahora. Goodbye Yellow Brick Road suena muy bien, pero la canción de Elton John no me sirve ahora para lo que quiero —y espero— hacer.

SUENA: Summer Breeze — Seals and Crofts