Algunos habrán notado mi prolongada ausencia de estas líneas. No hay razón para alarmarse; no ocurrió nada malo y este blog no va a cerrar por desidia. La verdad es que andaba ocupada siendo inmensamente feliz. Aún necesito tiempo para entender qué pasó, cómo fue que me pudo caer tanta dicha como un piano sobre la cabeza. Cuando lo sepa, les contaré.

[ 3×5 — John Mayer ]

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