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    2016 - 02.15

    Estaba en Japón, como de vuelta en el tiempo, estudiando japonés en Gaidai. Por alguna razón los mongoles y vietnamitas se iban a ir del curso antes que todos los demás. Me desperté con la sensación de haber soñado (probablemente soñé esto antes de lo de Gaidai) que me daba besos con alguien, pero era un alguien muy específico. Pensándolo bien, era j.


    2016 - 02.01

    Cavorite y yo estábamos en Japón, en una tienda de kamaboko o cosas así precocidas. Iba a pedir un chīkama (kamaboko de queso) cuando sonó el despertador. Recuerdo el esfuerzo mental para construir la frase.


    2016 - 01.03

    En el cuarto de mi hermana, mi hermana y una mujer rubia que conozco regaban mis esmaltes y hacían añicos mi calabaza de Yayoi Kusama. Yo le decía a la rubia que cómo era posible que a su edad ella se prestara para cosas así. Ella apenas se reía. Yo estaba furiosa.


    2015 - 08.11

    Estaba en Tokio, a la entrada de una exhibición de Uniqlo. No me decidía a entrar. Entonces pensaba “yo ya he vivido acá”, y mi inseguridad se disipaba. Había ropa chévere en la muestra. Miraba por una ventana y veía el típico paisaje tokiota con paredes grises y pendones de colores. Era emocionante. Quería aprovechar el tiempo y, en cierto modo, lamentaba no vivir más en la ciudad. Miraba el reloj (tenía uno de pulsera). Eran las 3:15.

    (Volví a dormir.)

    Estaba de nuevo en Tokio, pero con mi papá. Estaba terquísimo y no me dejaba guiarlo. Le decía que no había atajos en la ciudad y tendríamos que tomar trenes llenos, pero él insistía en darle la vuelta a la estación para buscar un tren vacío. Luego compraba una pizza y la botaba porque estaba horrible. Yo le decía que obviamente iba a ser así porque la pizza en Japón siempre es fea y él debería hacerme caso a la hora de elegir comida. Llegábamos a un apartamento de unos desconocidos. Mi papá se emborrachaba y me decía que nos fuéramos pero yo me rehusaba a irme. Le contaba al dueño del apartamento (en japonés) que yo había vivido en Japón hacía años, que antes podía hablar en japonés bien pero ya no. Me costaba mucho trabajo decir esas frases. Me iba a dormir. Mi cuarto quedaba en el baño.


    2015 - 06.25

    Había una casa de juegos abandonada, medio oscura y un poco tenebrosa, que yo recorría con alguien. Pero creo que se hacía énfasis en que no era nada de terror. Igual me llamaba la atención todo lo viejo, como de los años 20, ahí decrépito pero aún funcionando.

    En otro momento, estaba en una piscina con la hija de j. Le estaba enseñando a flotar pero ella siempre se hundía. Sin embargo, nunca se ahogaba; solo terminaba caminando en el fondo del agua hasta que yo la sacaba y nos reíamos. Se la entregaba a j. Él me daba un beso.

    De repente estaba en Japón, con Azuma. Estábamos comiendo bento, pero el mío tenía todo envuelto en plástico y era muy incómodo desenvolver el arroz y lo demás. Pensaba que había olvidado avisarles a Hazuki y Arisu que estaba acá, pero aún tenía un poquito de tiempo para verlas.

    Salíamos a una calle y encontrábamos a un señor paseando perritos. Esto ya no era Japón. Algunos de los perritos tenían una enfermedad que los hacía ver abultados como un brócoli. Uno de ellos también estaba perdiendo el pelaje. Les trataba de tomar fotos con el celular pero por alguna razón se me dificultaba.

    Entraba a un recinto oscuro con unos familiares y seguía tratando de tomar fotos. Al revisarlas, me daba cuenta de que había pasado por la cama de mis abuelos maternos y ahí estaban. Me devolvía para saludarlos, primero a mi abuela y luego a mi abuelo. Mi abuelo me contaba que estaba muy bien, muy cómodo, que tomaba té tres veces al día. Estaba sonriente.

    Me desperté preguntándome en qué andaría mi abuelo. Luego me acordé de que está muerto.


    2015 - 06.09

    Corría una maratón. Estaba entre los dos primeros. No podía creer que pudiera correr tanto. El otro favorito era un japonés y queríamos ir juntos, que nadie llevara una gran ventaja. No era muy claro por dónde había que correr. El japonés tenía que detenerse un rato porque necesitaba un trípode para su cámara. Muchos fans le ofrecían trípodes. Me decía que siguiera pero que lo esperara al final.


    2015 - 06.01

    Estaba volviendo a la casa y pasaba al lado de un padre y su hija (que tendría por ahí mi edad). La hija le decía al padre que estaba muy pero muy contenta de que él se fuera a vivir a Japón. Yo pensaba que después del sueño de la noche anterior (supongo que eso sería “anoche” en la realidad del sueño) y mi episodio en Kinokuniya (el cajero me había empezado a hablar en inglés pero cambió a japonés apenas vio que llevaba libros en ese idioma), esta era una especie de tercera señal positiva o algo así. Llegando a la casa, veía cómo detenían a unos atracadores que iban a apuñalar a alguien.


    2015 - 05.30

    Estaba en Japón y me iba a ir. Estaba con Cavorite pero él se tenía que ir y yo quedaba sola en mi dormitorio. No había casi luz y me tocaba alumbrar el cuarto con la linterna del celular. Ahí me daba cuenta de que me quedaba un montón de muñecos de peluche de mi infancia que no quería botar y que habría podido meter en una maleta, pero ya era demasiado tarde para comprar una maleta nueva. Pensaba que es duro irse de los lugares donde uno pasó poco tiempo pero también sería duro dejar el lugar de siempre por irse a vivir al lugar donde pasó poco tiempo. En fin, uno siempre está dejando un lugar y eso da duro. Además, ¿a qué hora era el vuelo? ¿Me dejaría el avión? Me daba cuenta de que, como no recordaba la hora, lo más probable era que yo nunca hubiera hecho el viaje hacia Japón, y por lo tanto esto era un sueño.


    2015 - 05.18

    Iba a Tokio. No tenía un plan. Tenía plata suficiente para un JR Pass pero por el momento no lo compraba. Compraba un tiquete para ir a algún lugar lejano de la Yamanote Line. Decidía mandarle un mensaje a Chee Siang a ver si me alojaba en su casa por el momento. Me recibía: su apartamento era enorme y entapetado. Yo señalaba que no parecía una vivienda japonesa para nada, a pesar de que había tatami por aquí y por allá. El baño era rarísimo. La taza parecía estar pegada a un jacuzzi. Me preguntaba a qué tomarle foto primero para poner mi primera foto de Tokio en Instagram.


    2015 - 03.15

    Estábamos en un monte alto con Azuma y Yin. El monte quedaba en Shibuya, pero no tenía nada de edificios, solo matas. Yo hablaba de hacer equilibrio sobre una cerca que rodeaba una torre (¿de energía?) en una cuesta empinada. Tenía el recuerdo de haberlo hecho antes pero ahora el viento era demasiado fuerte para mantenernos en equilibrio. Un señor aparecía y nos advertía lo mismo, pero por el viento yo no le entendía. Se suponía que había dicho que el viento nos lanzaría lejos de la cuesta violentamente. Nos devolvíamos y resultábamos en un instituto de investigación científica con paredes de colores. Creo que deambulábamos por los pasillos buscando una salida.