Jennifer López

Anoche soñé que Cavorite y yo estábamos casados con Jennifer López.

Estábamos en una reunión con mucha gente, pero ella no estaba. Los demás invitados querían saber cómo se sentía estar casado con tremenda celebridad. Caía un breve silencio, yo suspiraba hondamente, y entonces abría mi corazón: nada era igual desde que se había vuelto más famosa. Mi mente acongojada invocaba el recuerdo de su cara sonriente antes de las cirugías. Se alejó mucho, casi no la vemos, explicaba yo. Cavorite asentía con la cabeza, como haciendo eco al sentimiento. Luego nos preguntaban cómo había empezado todo: en el caso de Cavorite, en una era temprana de Internet, Jennifer López lo había buscado y le había empezado a mandar mensajes en un chat rudimentario de texto plano. Yo, por mi parte, simplemente había pasado mucho tiempo conversando con ella y de ahí las cosas se habían dado naturalmente.

Pero ahora que Jennifer López estaba ocupada y distante, Cavorite y yo solo nos teníamos el uno al otro.

0 Responses to “Jennifer López”


  • No Comments

Leave a Reply