{"id":6172,"date":"2026-01-05T18:55:00","date_gmt":"2026-01-06T02:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/?p=6172"},"modified":"2026-01-06T14:00:45","modified_gmt":"2026-01-06T22:00:45","slug":"el-molino-del-sabio-caldas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2026\/01\/05\/el-molino-del-sabio-caldas\/","title":{"rendered":"El molino del Sabio Caldas"},"content":{"rendered":"\n<p>Un buen d\u00eda, m\u00e1s exactamente anteayer, me hicieron subir a un carro sin explicaci\u00f3n alguna y me llevaron a toda velocidad por una carretera estrecha y sinuosa escondida entre las monta\u00f1as. Hasta ese entonces, yo hab\u00eda conocido muy poco de la belleza del paisaje caucano pese a mis conexiones locales, pero dada mi falta de agencia en el momento, no me sent\u00eda en capacidad de aceptar que esa fuera la mejor manera de experimentarlo. Sobre el tablero del carro un celular mostraba una hora de llegada, pero en mi reloj esa hora lleg\u00f3 y pas\u00f3 y segu\u00edamos avanzando, curva tras curva tras curva sin ning\u00fan destino a la vista. Finalmente empezaron a aparecer casitas empotradas en la ladera y, poco despu\u00e9s, una peque\u00f1a red de calles rodeando un parque. Se trataba de Paispamba, cabecera municipal de Sotar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>(Dato curioso: En Colombia existen alrededor de cuarenta municipios heteronominales, es decir, aquellos cuya cabecera municipal se llama diferente. Un ejemplo tristemente famoso es Armero, cuya cabecera municipal actualmente es Guayabal.)<\/p>\n\n\n\n<p>En el carro se oy\u00f3 una menci\u00f3n de un buen almac\u00e9n de fresas en lo alto de una v\u00eda empinada, pero al subir lo encontramos cerrado. Pens\u00e9 que ese era el objetivo de la misteriosa misi\u00f3n, que hab\u00eda fracasado y que ahora nos devolver\u00edamos. Pero no. Nos alejamos del centro poblado por una carretera a\u00fan m\u00e1s estrecha y a\u00fan m\u00e1s boscosa, y un bisbiseo que ven\u00eda del puesto del conductor me dio a entender que est\u00e1bamos en la b\u00fasqueda de un molino. Por qu\u00e9 era tan necesario ver un molino, me pregunt\u00e9, molesta. No obstante, sab\u00eda que no pod\u00eda hablar, y mucho menos cuestionar los motivos de este viaje espont\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras una bifurcaci\u00f3n en la v\u00eda destapada, el carro se detuvo frente a una estructura peque\u00f1a y blanca pegada a una cuesta, por la cual bajaba un canal de piedra con flancos de madera. Eran tablas muy viejas, largu\u00edsimas, como si alguien hubiera tajado hace siglos un \u00e1rbol por todo lo largo. Al otro lado de la v\u00eda pedregosa, frente a un muro de eucaliptos alt\u00edsimos, crec\u00edan cardos de enormes flores moradas. Hab\u00eda una quebrada muy cerca, a juzgar por el constante murmullo que amortiguaba el silencio. Vinimos a enterarnos entonces que nos hall\u00e1bamos ante un molino de trigo que hab\u00eda dise\u00f1ado Francisco Jos\u00e9 de Caldas cuando ten\u00eda diecinueve a\u00f1os. Por la manera como se present\u00f3 esta informaci\u00f3n, percib\u00ed que hab\u00eda una especie de obligaci\u00f3n de sentir orgullo patrio, o al menos admiraci\u00f3n, por esto que est\u00e1bamos presenciando. Al fin y al cabo, la estructura databa de 1787. A m\u00ed, empero, me tom\u00f3 tiempo aclimatarme a la idea de que esto val\u00eda la pena.<\/p>\n\n\n\n<p>Me pregunt\u00e9 si el molino estaba abandonado. Se encontraba en muy buen estado, sin maleza ni grafitis, lo cual era sorprendente para un lugar aparentemente dejado a su suerte. Aparte de una valla informativa un poco retirada, carec\u00eda de cualquier elemento interpretativo, como para pensar que era una atracci\u00f3n tur\u00edstica activa. Tal vez su ubicaci\u00f3n rec\u00f3ndita la proteg\u00eda. Exploramos la casita con curiosidad, por dentro y por fuera, pregunt\u00e1ndonos c\u00f3mo funcionar\u00eda el molino, por d\u00f3nde saldr\u00eda la harina y c\u00f3mo la recoger\u00edan. Conjeturamos pero no llegamos a ninguna conclusi\u00f3n. Despu\u00e9s de recorrer brevemente la bocatoma que lo alimentaba desde m\u00e1s arriba, se nos ocurri\u00f3 meternos en una especie de t\u00fanel que la atravesaba por debajo para conocer el resto de su maquinaria. Entonces la paup\u00e9rrima linterna de nuestros celulares perturb\u00f3 el sue\u00f1o de unos murci\u00e9lagos y salimos corriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>En alg\u00fan momento se detuvo muy cerca de la casa una moto con dos j\u00f3venes mucho m\u00e1s abrigadas que nosotros. Lejos de percatarse de nuestra presencia, una de ellas se dedic\u00f3 a ayudar a la otra a sacarse una pesta\u00f1a del ojo o algo as\u00ed. Estaban muy concentradas, pero tambi\u00e9n se re\u00edan. No quise entrometerme, as\u00ed que apart\u00e9 la mirada para que pudieran cumplir su cometido en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando consideramos que ya no hab\u00eda m\u00e1s por descubrir, nos tomamos una foto frente a la casa del molino. Entonces dedicamos unos instantes a apreciar el bosque circundante y, cuando eso tambi\u00e9n nos pareci\u00f3 suficiente, volvimos al carro. La noche se meti\u00f3 como bet\u00fan entre los pliegues de la monta\u00f1a y salpic\u00f3 de luces el valle que se desplegaba a un lado. A lo lejos resplandec\u00eda la ciudad que nos esperaba de vuelta. Varios minutos despu\u00e9s, detr\u00e1s de las ramas y las ventanas de una colina imposible de discernir, vi alzarse una luna llena gigantesca, dorada, un poco difuminada por la bruma.<\/p>\n\n\n\n<p>El paseo se acab\u00f3 y nadie m\u00e1s dijo nada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un buen d\u00eda, m\u00e1s exactamente anteayer, me hicieron subir a un carro sin explicaci\u00f3n alguna y me llevaron a toda velocidad por una carretera estrecha y sinuosa escondida entre las monta\u00f1as. 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