{"id":597,"date":"2008-11-25T09:18:00","date_gmt":"2008-11-25T09:18:00","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2008\/11\/25\/calling-mothership\/"},"modified":"2008-11-25T09:18:00","modified_gmt":"2008-11-25T09:18:00","slug":"calling-mothership","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2008\/11\/25\/calling-mothership\/","title":{"rendered":"Calling Mothership"},"content":{"rendered":"<p>A veces sucede que transcurren d\u00edas enteros sin intercambiar palabra con ser humano alguno. No es que uno as\u00ed lo decida, simplemente ocurre. Uno permanece en el apartamento viendo cambiar el color del cielo y pasa del fut\u00f3n al computador, del computador al ba\u00f1o, del ba\u00f1o al armario, del armario a la cocina y de ah\u00ed de vuelta al computador. El tel\u00e9fono tampoco se hace o\u00edr y queda olvidado entre los pliegues de alguna cobija.<\/p>\n<p>En esos d\u00edas a uno se le olvida que tiene voz, llegando incluso a sorprenderse con el sonido quedo de un &#8220;\u00a1au!&#8221; tras un golpe. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1n las otras personas mientras uno deja pasar as\u00ed las nubes y la vida? El eco de la pregunta ni siquiera retumba durante mucho tiempo; las otras personas simplemente no existen. El apartamento es una especie de estaci\u00f3n espacial de un solo tripulante que funciona a las mil maravillas siempre y cuando haya comida en la alacena. Ante el descubrimiento de la nevera vac\u00eda (o llena de accesorios que de por s\u00ed no constituyen una merienda) no queda otro recurso que emprender una expedici\u00f3n al combini.<\/p>\n<p>Salir a la calle no remedia la situaci\u00f3n: las aceras se encuentran completamente desiertas y el camino al combini no revela mayor cosa\u2014a lo sumo un auto, tres bicicletas raudas y un mont\u00f3n de hojas secas. La cajera pronuncia un par de f\u00f3rmulas de cortes\u00eda que no se pueden considerar elementos de una conversaci\u00f3n y a cambio uno a lo sumo masculla un gutural &#8220;gracias&#8221; que se perder\u00e1 entre la abominable m\u00fasica que impera en el recinto. Al regreso, nada habr\u00e1 cambiado.<\/p>\n<p>El \u00fanico indicio de un intercambio de ideas durante la temporada de aislamiento se da en Internet. Un leve zumbido basta para que uno abandone cualquier actividad y salte al escritorio como felino a su presa, como si uno hubiera estado monitoreando el radiotelescopio que hay a la salida del barrio y esta fuera importante evidencia de la existencia de vida fuera de Tsukuba. Desde el otro lado del planeta\u2014o del sistema solar, da lo mismo\u2014alguien anda desvelado y al no hallar otro interlocutor disponible recurre al \u00fanico nombre que titila en la lista de conectados. C\u00f3mo est\u00e1s, qu\u00e9 has hecho: la estaci\u00f3n especial flota en medio de los arrozales y las respuestas\u2014bien, nada, aqu\u00ed, y t\u00fa\u2014cruzan raudas los oc\u00e9anos. Desde all\u00e1 mandan a decir que ac\u00e1 uno lo tiene todo porque este pa\u00eds es este pa\u00eds y no el que figura en el pasaporte y que no creen en la tal soledad de la que uno tanto se queja. De este lado un grillo salta sobre un escal\u00f3n del pasillo, produciendo un ruido sordo sobre el concreto, como si estuviera hecho de papel plegado.<\/p>\n<p>Tarde o temprano la conversaci\u00f3n muere (falsa alarma: en el vac\u00edo no hay m\u00e1s que ausencia) y una vez m\u00e1s uno se encuentra observando con excesiva atenci\u00f3n la leve formaci\u00f3n de hongos en el cielorraso sobre el aire acondicionado. Pronto ser\u00e1 hora de comer. Luego el sol se pondr\u00e1 y ser\u00e1 mejor dormir, dada la inutilidad de la penumbra. Nada que hacer. Hay d\u00edas as\u00ed.<\/p>\n<p>[ <span style=\"font-style: italic\">Destination Vertical<\/span> \u2014 Masha Qrella ]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces sucede que transcurren d\u00edas enteros sin intercambiar palabra con ser humano alguno. No es que uno as\u00ed lo decida, simplemente ocurre. 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