{"id":5890,"date":"2018-01-24T17:48:12","date_gmt":"2018-01-24T22:48:12","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/?p=5890"},"modified":"2018-01-24T18:12:11","modified_gmt":"2018-01-24T23:12:11","slug":"el-wok","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2018\/01\/24\/el-wok\/","title":{"rendered":"El wok"},"content":{"rendered":"<p>De las cosas que ten\u00eda en Tsukuba y tuve que dejar ya no me hace falta ninguna. Ninguna, excepto el wok. El wok, marca T-Fal, edici\u00f3n limitada con un patr\u00f3n de hibiscos impreso en toda la superficie exterior, fue una de mis \u00faltimas adquisiciones antes de abandonar Jap\u00f3n definitivamente. Sin embargo, ahora que lo pienso, en cierto modo marcaba tambi\u00e9n un comienzo truncado: por fin estaba empezando a aceptar mi apartamento como un hogar permanente, un espacio\u00a0en el que merec\u00eda\u00a0darme gusto. Hasta entonces\u00a0el m\u00e1ximo lujo que me permit\u00eda era el cereal alem\u00e1n que compraba en la tienda de importados. Eso y los viajes, obviamente.<\/p>\n<p>Hoy lleg\u00f3 un paquete a mi nuevo apartamento: un nuevo wok. Misma marca. Mismo color.\u00a0Mejor material. Un modelo m\u00e1s avanzado, en todo caso. Pero no tiene flores ni ning\u00fan tipo de dibujos. Esperaba ponerme m\u00e1s feliz\u00a0al verlo, pero no. Lo dej\u00e9\u00a0al lado del lavaplatos y me fui al computador a buscar fotos del otro.<\/p>\n<p>Llevo a\u00f1os esperando el retorno del modelo de hibiscos o la aparici\u00f3n de uno mejor, no s\u00e9 exactamente por qu\u00e9. Podr\u00eda\u00a0haberlo comprado de nuevo por Internet y mandado traer apenas llegu\u00e9 a Colombia \u2014solo lo vend\u00edan en Jap\u00f3n\u2014, pero lo pospuse por la cl\u00e1sica falta de dinero del reci\u00e9n aterrizado. Cuando finalmente tuve un trabajo que me dio lo suficiente como para procurarme ese tipo de lujos nost\u00e1lgicos, la l\u00ednea entera de sartenes se hab\u00eda agotado. Despu\u00e9s salieron otras ediciones especiales, pero una era de Winnie Pooh y la otra de Mickey Mouse. El a\u00f1o pasado hubo una con\u00a0una Torre Eiffel fea, unos globitos voladores en los colores de la bandera francesa y la palabra &#8220;Merci!&#8221; flotando en el cielo con un coraz\u00f3n en la i.<\/p>\n<p>Mirando las fotos que me tom\u00e9 a finales de 2010 con mi wok de hibiscos, me pregunt\u00e9 por qu\u00e9 me gustaba tanto, por qu\u00e9 lo a\u00f1oro a\u00fan. Mi memoria se expandi\u00f3 entonces a otros recuerdos de mi apartamento en Tsukuba, y a otros anhelos. Yo quer\u00eda una aspiradora Electrolux anaranjada, pero nunca cambi\u00e9\u00a0la de \u00a52000\u00a0con la que tocaba repasar y repasar para poder levantar\u00a0algo del piso. Ten\u00eda un solo plato, negro con hojas blancas, comprado en\u00a0una tienda de cien yenes en Fuchu, Tokio. Un solo bol, beige con pepitas caf\u00e9s diminutas. Un solo platico chiquito y hondo que no supe para qu\u00e9 serv\u00eda originalmente pero ven\u00eda en el mismo juego del bol y termin\u00f3 siendo mi platico de agua para pintar.<\/p>\n<p>Ten\u00eda visillos de ramitas de bamb\u00fa y cortinas rosadas del Jusco, el supermercado del centro. Pienso en esto espec\u00edficamente porque ahora tengo una persiana s\u00faper bonita que hace resplandecer el apartamento cuando le da el sol. \u00bfPor qu\u00e9 me aferro a lo que tuve antes, a mi vida de antes? Tengo la impresi\u00f3n de que extra\u00f1o aquella floreciente sensaci\u00f3n de arraigo, de empezar a construir un hogar a mi gusto y no decorado al estilo de las limitaciones\u00a0del estudiante. Reconozco, al mencionarlo, que esto\u00a0es absolutamente rid\u00edculo porque ahora\u00a0tengo un nuevo espacio propio, uno\u00a0con mejores cosas si as\u00ed lo quiero. Pero lo tengo que querer de verdad. Tengo miedo de volver a pensar en esto como algo temporal, como lo hice en tres a\u00f1os de vida en mi\u00a0apartamento japon\u00e9s, y no darle forma sino hasta que sea demasiado tarde. Extra\u00f1o mi\u00a0viejo hogar y en ese extra\u00f1ar desperdicio el nuevo.<\/p>\n<p>El sol de la tarde brilla sobre el santuario de Monserrate. No he tenido que moverme de la cama para verlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De las cosas que ten\u00eda en Tsukuba y tuve que dejar ya no me hace falta ninguna. Ninguna, excepto el wok. El wok, marca T-Fal, edici\u00f3n limitada con un patr\u00f3n de hibiscos impreso en toda la superficie exterior, fue una de mis \u00faltimas adquisiciones antes de abandonar Jap\u00f3n definitivamente. 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