{"id":579,"date":"2008-07-23T02:40:00","date_gmt":"2008-07-23T02:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2008\/07\/23\/hacia-el-centro-de-santa-marta\/"},"modified":"2008-07-23T02:40:00","modified_gmt":"2008-07-23T02:40:00","slug":"hacia-el-centro-de-santa-marta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2008\/07\/23\/hacia-el-centro-de-santa-marta\/","title":{"rendered":"Hacia el centro de Santa Marta"},"content":{"rendered":"<p>El conductor de la buseta nos vio avanzar a paso lento hacia la carretera. El cielo era de un azul pastel deslumbrante, de esos cuya cualidad blancuzca deriva precisamente del sol picante que los gobierna. Acostumbrados al af\u00e1n bogotano, le dimos un vistazo desesperanzado y continuamos la marcha.<br \/>\u2014\u00bfVan al centro?\u2014pregunt\u00f3 el conductor.<br \/>\u2014\u00a1S\u00ed!\u2014exclamamos con ojos brillantes.<br \/>\u2014\u00a1Al centro!\u2014repiti\u00f3 a modo de invitaci\u00f3n, provocando que cambi\u00e1ramos nuestro ritmo cansado por una carrerita.<\/p>\n<p>A pedido de una se\u00f1ora cuyo disgustado acento la delataba como forastera, el bus desisti\u00f3 de modificar su ruta y se meti\u00f3 por una callecita estrecha. No contenta con que su deseo hubiera sido satisfecho tras someter a todos los pasajeros a un discurso sobre por qu\u00e9 mantener los trayectos establecidos, la mujer se deshizo en improperios contra los partidarios de la abreviaci\u00f3n del trecho. Poco despu\u00e9s se baj\u00f3 frente a una tienda, pero desde el and\u00e9n sigui\u00f3 repartiendo insultos. Entonces los ocupantes del bus se lanzaron a chiflar, ulular y gritarle &#8220;\u00a1loca! \u00a1loca!&#8221; con visible deleite. Segundos despu\u00e9s de que la turba se hubiera apaciguado, se oy\u00f3 un comentario quedo sobre los cachacos y su extra\u00f1o modo de pensar.<\/p>\n<p>En el antejard\u00edn deprimido de una casa, una anciana aprovechaba el desnivel para usar el and\u00e9n de la calle como almohada y dormir pl\u00e1cidamente. &#8220;Qu\u00e9 vida, \u00bfno?&#8221; coment\u00f3 el ayudante del conductor desde la puerta de la buseta. La se\u00f1ora hizo un gesto apacible, se acomod\u00f3 y sigui\u00f3 durmiendo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de seguir un par de meandros, el bus emergi\u00f3 de nuevo en la carretera y continu\u00f3 su camino entre los cactus y los balnearios. Un infante detr\u00e1s de nosotros segu\u00eda una lancha remolcada desde su ventana, anunciando con un emocionado &#8220;\u00a1baco, baco!&#8221; cu\u00e1ndo la pod\u00eda ver y un sosegado &#8220;ya&#8221; cu\u00e1ndo no. Pronto desapareci\u00f3 el paisaje semides\u00e9rtico y nos vimos rodeados de concreto hirviente y colectivos repletos. No pasar\u00eda mucho tiempo antes de bajarnos cerca de una intersecci\u00f3n de puentes conocida como el &#8220;puente ara\u00f1a&#8221;. Horas despu\u00e9s, al regreso, mi madre se lo mencionar\u00eda a un taxista como &#8220;el pulpo&#8221;.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold\">[<\/span> <span style=\"font-style: italic\">Un jour, un enfant<\/span> \u2014 Frida Boccara <span style=\"font-weight: bold\">]<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conductor de la buseta nos vio avanzar a paso lento hacia la carretera. El cielo era de un azul pastel deslumbrante, de esos cuya cualidad blancuzca deriva precisamente del sol picante que los gobierna. Acostumbrados al af\u00e1n bogotano, le dimos un vistazo desesperanzado y continuamos la marcha.\u2014\u00bfVan al centro?\u2014pregunt\u00f3 el conductor.\u2014\u00a1S\u00ed!\u2014exclamamos con ojos brillantes.\u2014\u00a1Al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/579"}],"collection":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/579\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}