{"id":530,"date":"2007-09-10T12:14:00","date_gmt":"2007-09-10T12:14:00","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2007\/09\/10\/%e7%89%87%e6%89%8b\/"},"modified":"2007-09-10T12:14:00","modified_gmt":"2007-09-10T12:14:00","slug":"%e7%89%87%e6%89%8b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2007\/09\/10\/%e7%89%87%e6%89%8b\/","title":{"rendered":"\u7247\u624b"},"content":{"rendered":"<p>A veces miro mi mano y s\u00f3lo encuentro mi palma, un cr\u00e1ter de escasa profundidad entre miles de surcos entrecruzados. La palma, un terreno devastado donde antes reposaba apaciblemente un ser vivo, un p\u00e1jaro tal vez.<\/p>\n<p>Observo esta mano vac\u00eda, impotente, de finos dedos extendidos hacia la nada como riachuelos del fin del mundo, y recuerdo que hace poco exist\u00edan m\u00e1s como ella. Una m\u00e1s. Desatentas del caos a su alrededor se entrelazaban, serpenteantes, para esculpir valles y monta\u00f1as donde flu\u00edan como el viento septembrino. Nunca se vio nacer universos m\u00e1s hermosos que durante aquellas tardes de c\u00e9firos tornasolados.<\/p>\n<p>Sin embargo, nada de eso habr\u00eda de permanecer para siempre. Por alg\u00fan incomprensible designio del mismo caos, el curso de los aires fue cambiado, los r\u00edos desliados y las l\u00e1grimas que pronto empezaron a fluir por sus cauces destinadas a cavar un abismo infranqueable. La vida que alguna vez proliferara en sus bancos se extingui\u00f3 como una fina capa de polvo entre confusos remolinos huracanados.<\/p>\n<p>Ahora no queda sino esta gigantesca pieza de empalme entre las ruinas que ha dejado la hecatombe, este escombro cuyo insoportable peso me doblega a orillas de la nada, de una nada azul que se alimenta del sol sanguinolento y de mis propios recuerdos que, hechos jirones, se mecen como algas viejas sobre la arena.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold\">[<\/span> <span style=\"font-style: italic\">Trois Gimnopedies<\/span> \u2014 Erik Satie <span style=\"font-weight: bold\">]<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces miro mi mano y s\u00f3lo encuentro mi palma, un cr\u00e1ter de escasa profundidad entre miles de surcos entrecruzados. La palma, un terreno devastado donde antes reposaba apaciblemente un ser vivo, un p\u00e1jaro tal vez. Observo esta mano vac\u00eda, impotente, de finos dedos extendidos hacia la nada como riachuelos del fin del mundo, y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/530"}],"collection":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}