{"id":399,"date":"2006-04-18T10:20:00","date_gmt":"2006-04-18T10:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2006\/04\/18\/la-radiola\/"},"modified":"2006-04-18T10:20:00","modified_gmt":"2006-04-18T10:20:00","slug":"la-radiola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2006\/04\/18\/la-radiola\/","title":{"rendered":"La radiola"},"content":{"rendered":"<p>La habitaci\u00f3n 708 del dormitorio para estudiantes internacionales de la Tokyo University of Foreign Studies era silenciosa, silenciosa. A veces, en la mitad de la noche, se pod\u00eda o\u00edr una \u00fanica gota cayendo sobre inc\u00f3gnita superficie. En las ma\u00f1anas nubladas se escuchaba, sin falta, el canto de entrenamiento de un grupo que jam\u00e1s se llegar\u00eda a vislumbrar desde el balc\u00f3n. Era una melod\u00eda m\u00e1s o menos as\u00ed:<br \/>&#8220;Jai joooo J\u00e1i, jo, Jai, jo, Jai, jo; Jai joooo J\u00e1i, Joooooooo&#8230;&#8221;<\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir que aquella habitaci\u00f3n se encontraba vac\u00eda, pero no era as\u00ed. Olavia Kite la estaba ocupando desde hac\u00eda un par de semanas, desplazando el silencio con m\u00e1s silencio, o con el tintineo de las llaves al caer sobre el escritorio. Sin embargo, ella no estaba acostumbrada a tal quietud. Pronto su cabeza empez\u00f3 a llenarse de voces, de ritmos alguna vez registrados. Finalmente, un poco quebrada, emergi\u00f3 su propia voz reproduciendo una melod\u00eda mientras limpiaba se miraba al espejo. Era evidente que no sobrevivir\u00eda si la \u00fanica m\u00fasica iba a provenir de su garganta, pero no hab\u00eda nada que pudiera hacer.<\/p>\n<p>Una tarde la alcoba recibi\u00f3 un sonido m\u00e1s, el \u00faltimo de aquel vac\u00edo. Una caja hab\u00eda tocado secamente el escritorio, y luego de un clic, sonaron voces hablando en japon\u00e9s. Era un cassette de pr\u00e1ctica de conversaciones. Un cassette&#8230; \u00bfsonaba acaso por s\u00ed mismo? Claro que no. La cinta se deslizaba, un poco rechinante, sobre una vieja grabadora sin antena. Olavia Kite la miraba, desconsolada ante la p\u00e9rdida de la \u00fanica posibilidad que tendr\u00eda de recuperar el sonido anhelado, de ir llenando la inmensidad de aquel panorama en el que a veces graznaban los cuervos, mucho despu\u00e9s del invisible y ajeno entrenamiento.<\/p>\n<p>Entonces \u2014y es as\u00ed porque no pas\u00f3 nada m\u00e1s que fuera digno de mencionarse en este acto \u2014, Olavia Kite ubic\u00f3 unas tijeras en la base de lo que deb\u00eda ser una larga varillita met\u00e1lica.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic\">Todas las ma\u00f1anas, la emisora de las fuerzas armadas estadounidenses intenta ense\u00f1ar a los soldados normas de cortes\u00eda y frases en japon\u00e9s. El familiar acento en el a\u00fan m\u00e1s familiar idioma anuncia el estado del tiempo en Yokosuka y Fuji, predice lluvias aisladas en la planicie Kanto e informa que hoy se reciben 116 yenes por cada d\u00f3lar en el banco militar m\u00e1s cercano. El Jay Leno de alguna otra noche hace re\u00edr a su vieja concurrencia y reparte dosis de violencia al contar una y otra vez que el hombre que asesin\u00f3 a una ni\u00f1a en alg\u00fan suburbio planeaba com\u00e9rsela. Luego entra Natasha Bedingfield pintando la atm\u00f3sfera de colores soleados y, mientras el agua aplaude sobre la tina, los Beatles hablan de una revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><\/span>El silencio ha sido vencido brevemente, relegado al lugar donde todas las grabadoras del mundo no podr\u00e1n destronarlo: las lejanas monta\u00f1as de Takahata-Fudo&#8230; y las habitaciones donde las tijeras no han producido un milagro.<span style=\"font-style: italic\"><\/p>\n<p>&#8220;Today is where your book begins&#8230; the rest is still unwritten.&#8221;<\/p>\n<p><\/span><span style=\"font-weight: bold\">[<\/span> <span style=\"font-style: italic\">un sinf\u00edn de canciones que recuerdo de la radio, en mi cabeza<\/span> <span style=\"font-weight: bold\">]<\/span><span style=\"font-style: italic\"><br \/><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La habitaci\u00f3n 708 del dormitorio para estudiantes internacionales de la Tokyo University of Foreign Studies era silenciosa, silenciosa. 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