{"id":2455,"date":"2011-03-03T11:41:57","date_gmt":"2011-03-03T02:41:57","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/?p=2455"},"modified":"2011-03-03T11:56:51","modified_gmt":"2011-03-03T02:56:51","slug":"gota","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2011\/03\/03\/gota\/","title":{"rendered":"Gota"},"content":{"rendered":"<p>Todos en la familia eran propensos a sufrir de gota. La abuela dec\u00eda que era algo gen\u00e9tico, pero bastaba un vistazo a la mesa dominical rebosante de estofados y embutidos de toda clase para empezar a dudar. &#8220;La gota me agota&#8221;, suspiraba el abuelo con el pie hinchado levantado sobre un puf despu\u00e9s del tinto y echaba a re\u00edr. Era el chiste m\u00e1s manido de su repertorio, y cada vez que los nietos lo o\u00edan recordaban en qu\u00e9 club, centro comercial o cama no estaban por encontrarse reunidos frente a una poltrona descolorida, observando aquel trofeo que era esa especie de juanete a punto de estallar. El otro chiste com\u00fan era el del cochinito travieso, una tortura larga que le costar\u00eda el puesto a cualquier funcionario diplom\u00e1tico en el mundo moderno. Ante ese todos a\u00fan fing\u00edan reaccionar favorablemente por puro respeto al abuelo, como para reafirmar su autoridad ahora que era todo tos, carraspeo y espasmos. Soltaban una letan\u00eda desganada de ja-ja-jas mientras se miraban entre s\u00ed cada vez m\u00e1s asustados por la imposibilidad de saber d\u00f3nde terminaba la risa del patriarca y d\u00f3nde empezaban los estertores mortuorios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos en la familia eran propensos a sufrir de gota. La abuela dec\u00eda que era algo gen\u00e9tico, pero bastaba un vistazo a la mesa dominical rebosante de estofados y embutidos de toda clase para empezar a dudar. &#8220;La gota me agota&#8221;, suspiraba el abuelo con el pie hinchado levantado sobre un puf despu\u00e9s del tinto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2455"}],"collection":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2455"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2463,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2455\/revisions\/2463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}