{"id":6134,"date":"2025-07-11T22:40:10","date_gmt":"2025-07-12T05:40:10","guid":{"rendered":"https:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/?p=6134"},"modified":"2025-07-11T22:40:10","modified_gmt":"2025-07-12T05:40:10","slug":"montreal-primeras-impresiones","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2025\/07\/11\/montreal-primeras-impresiones\/","title":{"rendered":"Montreal (primeras impresiones)"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta semana volv\u00ed de mi primera (y muy breve) visita a Canad\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis primeros minutos en el pa\u00eds los pas\u00e9 perpleja: el proceso de inmigraci\u00f3n fue tan sencillo y tranquilo que me qued\u00e9 un mont\u00f3n de tiempo esperando a que apareciera una puerta, una fila larga, un agente malacaroso, una barrera de verdad. Pero no. Lo siguiente que supe era que ya est\u00e1bamos abordando el bus que nos llevar\u00eda al centro de Montreal.<\/p>\n\n\n\n<p>Salimos del aeropuerto y ante nosotros se abri\u00f3 el horizonte explayado que normalmente asocio con Estados Unidos, el bald\u00edo paisaje del desarrollo con sus autopistas enormes. Sin embargo, al fijarme en los camiones en la v\u00eda, not\u00e9 que los letreros al costado estaban en franc\u00e9s. Era como una versi\u00f3n de otra dimensi\u00f3n de lo ya conocido. La arquitectura residencial en la ciudad se sinti\u00f3 tambi\u00e9n as\u00ed: era como una versi\u00f3n reconfigurada de una mezcla entre Chicago y Nueva Orleans. No conoc\u00eda nada, y al mismo tiempo ten\u00eda la impresi\u00f3n de haberlo visto todo ya.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchaba franc\u00e9s en la calle pero entend\u00eda a\u00fan menos de lo usual (que de por s\u00ed ya es poco). En ocasiones me parec\u00eda estar escuchando un idioma completamente distinto. Aunque en muchos lugares era casi seguro que podr\u00eda comunicarme c\u00f3modamente en ingl\u00e9s, prefer\u00ed lanzarme a pedir cosas en las tiendas con mi franc\u00e9s de dos pesos y luego sonre\u00edr y asentir ante las respuestas porque pasaban derecho por mi cerebro sin dejarme nada. Por suerte ten\u00eda a Cavorite a mi lado para llenar los espacios en blanco en la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nada de esto fue tan impactante como descubrir que hab\u00eda colombianos por doquier. Incluso un se\u00f1or se tropez\u00f3 con Cavorite y le dijo &#8220;\u00a1Uy, perd\u00f3n!&#8221;, directamente en espa\u00f1ol y con una entonaci\u00f3n inconfundible. En San Francisco vivimos con la sensaci\u00f3n de ser los \u00fanicos colombianos. No podemos evitar lanzarnos miradas furtivas si escuchamos nuestro acento o vemos una mochila por la calle. Tenemos numerosas oportunidades de comunicarnos en espa\u00f1ol cuando vamos de compras, pero nuestro acento les resulta extra\u00f1o a los tenderos y no conocemos las comidas que venden, as\u00ed que terminamos pareciendo extraterrestres que preguntan con qu\u00e9 se come habitualmente la longaniza guatemalteca y examinan con genuina curiosidad las tortillas. En Montreal, en cambio, somos legi\u00f3n. Hay restaurantes que venden bandeja paisa y fiestas gratuitas en la calle con multitudes que bailan salsa. La cosa lleg\u00f3 a un punto surreal cuando pasamos frente a un letrero que no ten\u00eda por qu\u00e9 reconocer pero lo hice: era una sucursal de la panader\u00eda de toda la vida del barrio de mis abuelos.<\/p>\n\n\n\n<p>El regreso fue no menos desconcertante que la llegada, nuevamente por lo f\u00e1cil. Pasamos por inmigraci\u00f3n para entrar a Estados Unidos sin haber dejado a\u00fan Canad\u00e1. En la ventanilla solo nos preguntaron d\u00f3nde vivimos, me tomaron las huellas y una foto y nos dejaron pasar.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el avi\u00f3n vi el lago Hur\u00f3n. Parec\u00eda como si estuvi\u00e9ramos adentr\u00e1ndonos en el mar, pero me distraje un momento y, cuando volv\u00ed a mirar por la ventana, ya est\u00e1bamos al otro lado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta semana volv\u00ed de mi primera (y muy breve) visita a Canad\u00e1. Mis primeros minutos en el pa\u00eds los pas\u00e9 perpleja: el proceso de inmigraci\u00f3n fue tan sencillo y tranquilo que me qued\u00e9 un mont\u00f3n de tiempo esperando a que apareciera una puerta, una fila larga, un agente malacaroso, una barrera de verdad. Pero no. 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