{"id":500,"date":"2007-03-08T02:33:00","date_gmt":"2007-03-08T02:33:00","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2007\/03\/08\/koude\/"},"modified":"2007-03-08T02:33:00","modified_gmt":"2007-03-08T02:33:00","slug":"koude","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2007\/03\/08\/koude\/","title":{"rendered":"Koude"},"content":{"rendered":"<p>Tarde de primavera. Una ventana cerrada, el cielo azul salpicado de inm\u00f3viles gotitas grises. El Monte Fuji se tapa los ojos con nubes, sus blancos hombros a\u00fan n\u00edtidos tras hileras de cerros y edificios nimios ante su presencia. Hay certeza de la existencia de los ciruelos.<\/p>\n<p>La m\u00fasica invade un caj\u00f3n que ha aprendido a llamarse hogar. Una mano helada busca refugio bajo las cobijas, entre los muslos&#8230; el fr\u00edo se propaga, es in\u00fatil luchar contra \u00e9l. La compa\u00f1\u00eda ser\u00eda un buen aliciente, si tan s\u00f3lo fuera deseada, pero si la elecci\u00f3n se basara en las voces que se filtran por los resquicios, se concluir\u00eda que en este momento no existe otra voz posible que la de Gainsbourg.<\/p>\n<p>Las palabras siempre fallan. El vidrio ante los ojos no puede traducirse en los dibujos que cubren las teclas de aquella m\u00e1quina, los que cubren los rect\u00e1ngulos sobre las puertas, los que adornan las resmas de papel brillante que observa con atenci\u00f3n el oficinista que se deshace, exhausto, en la silla del tren.<\/p>\n<p>Y el fr\u00edo, \u00bfqui\u00e9n hablar\u00e1 del fr\u00edo? \u00bfQui\u00e9n hablar\u00e1 de las flores irreales en las ramas del ciruelo? \u00bfAcaso la carne reblandecida, la tela desprovista de todo prop\u00f3sito si no puede cumplir su m\u00e1s simple cometido? El mundo que el Monte adormilado se niega a contemplar no logra completar su s\u00edntesis en dos dimensiones.<\/p>\n<p>La mano azulada sucumbe al sue\u00f1o. El azul da paso al naranja, el naranja al violeta, el violeta al negro. De afuera las voces se siguen colando. De este lado, el silencio. El silencio o una voz seductora que ya a nadie habr\u00e1 de acompa\u00f1ar.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold\">[<\/span> <span style=\"font-style: italic\">Hanky Panky<\/span> \u2014 Madonna <span style=\"font-weight: bold\">]<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tarde de primavera. Una ventana cerrada, el cielo azul salpicado de inm\u00f3viles gotitas grises. El Monte Fuji se tapa los ojos con nubes, sus blancos hombros a\u00fan n\u00edtidos tras hileras de cerros y edificios nimios ante su presencia. Hay certeza de la existencia de los ciruelos. La m\u00fasica invade un caj\u00f3n que ha aprendido a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/500"}],"collection":[{"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=500"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/500\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}