{"id":435,"date":"2006-07-27T04:02:00","date_gmt":"2006-07-27T04:02:00","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2006\/07\/27\/caminata-nocturna\/"},"modified":"2006-07-27T04:02:00","modified_gmt":"2006-07-27T04:02:00","slug":"caminata-nocturna","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2006\/07\/27\/caminata-nocturna\/","title":{"rendered":"Caminata nocturna"},"content":{"rendered":"<p>Esta historia comienza con un par de huevos cocinados en aguas termales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/1600\/IMG_1132.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"margin: 0px auto 10px;text-align: center;cursor: pointer\" src=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/400\/IMG_1132.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><br \/>En vista de que paso demasiado tiempo utilizando los computadores de la biblioteca, decid\u00ed salir a cualquier lado. A <span style=\"font-style: italic\">cualquier<\/span> lado. Como a\u00fan no logro acostumbrarme de nuevo a divertirme sola, le propuse el plan a Arturo, el peruano, quien acept\u00f3 sin titubear. Camino a la estaci\u00f3n del tren nos encontramos con Yeo, quien regresaba de su paseo a un spa de aguas termales donde vend\u00edan huevos cocinados con c\u00e1scaras entre negras y doradas. Nos explic\u00f3 que sabr\u00edan igual a los normales, que la \u00fanica diferencia era el color externo. Encartados con el alimento que no nos comer\u00edamos en plena calle, sacamos a pasear los regalos. Entonces, sin mapa y sin rumbo fijo, terminamos aqu\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/1600\/IMG_1133.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"margin: 0px auto 10px;text-align: center;cursor: pointer\" src=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/400\/IMG_1133.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><br \/>En Ginza. Ginza es el distrito m\u00e1s fino de todo Jap\u00f3n. Se dice que el metro cuadrado m\u00e1s caro del planeta Tierra se consigue aqu\u00ed, y no es para menos, pues habiendo estado en sitios modernos y elegantes como Shibuya y Shinjuku, uno se da cuenta de que eso podr\u00eda haber sido moderno pero nunca elegante. En un diccionario enciclop\u00e9dico debe salir una ilustraci\u00f3n de Ginza al lado de la definici\u00f3n de &#8220;elegante&#8221;. El aire huele a perfume fino y las mujeres de peinados perfectos miran con ojos entrecerrados con la certeza de que sabemos que lo que tienen no lo tendremos jam\u00e1s.<\/p>\n<p><\/p>\n<div style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/1600\/IMG_1136.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"margin: 0px auto 10px;text-align: center;cursor: pointer\" src=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/400\/IMG_1136.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><span style=\"font-style: italic\">El huevo y el edificio Sony en Ginza. Sobrevivi\u00f3 a los trenes llenos pero no al hambre de Arturo.<\/span><\/div>\n<p>Habiendo dado vueltas y m\u00e1s vueltas sin detenernos casi a mirar vitrinas (al fin y al cabo, con qu\u00e9 fin), la noche termin\u00f3 de caer y nos encontramos en Shimbashi, donde el paisaje cambia espectacularmente. El glamour decay\u00f3, por no decir que desapareci\u00f3 por completo; hab\u00eda basura en las calles y el ritmo de los que tienen dinero para gastar en tiempo volvi\u00f3 a convertirse en el frenes\u00ed de los trabajadores. A lo lejos, una luz que decidimos seguir. Arturo pregunt\u00f3 direcciones a unos se\u00f1ores y, tras asegurarles que estar\u00edamos bien y ten\u00edamos tiempo para caminar un largo trecho, empezamos a cruzar una avenida que, a juzgar por lo mal iluminada y llena de negocios cerrados, tra\u00eda vagas reminiscencias de la carrera d\u00e9cima en Bogot\u00e1. Claro que sobra aclarar que la sensaci\u00f3n de peligro que tra\u00edan los recuerdos se desvaneci\u00f3 poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo tardamos recorriendo lugares que de d\u00eda tal vez se nos antojar\u00edan irreconocibles. Lo cierto es que cerca de las once de la noche nos encontramos aqu\u00ed,<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/1600\/IMG_1170.jpg\"><img decoding=\"async\" style=\"margin: 0px auto 10px;text-align: center;cursor: pointer\" src=\"http:\/\/photos1.blogger.com\/blogger\/2842\/196\/400\/IMG_1170.jpg\" alt=\"\" border=\"0\" \/><\/a><br \/>frente a la Tokyo Tower. La torre, de 333m de altura, es una especie de copia aumentada de la Torre Eiffel. Sin embargo, yo no sabr\u00eda decir en qu\u00e9 difieren o si se parecen mucho, pues yo nunca he estado en Par\u00eds. Sorprendentemente el lugar no estaba vac\u00edo. Hab\u00eda japoneses y extranjeros tomando fotos al igual que nosotros, y uno que otro borracho tropezando por ah\u00ed. Antes de llegar a la esquina donde se vislumbr\u00f3 la torre en todo su esplendor, pasamos por un parque muy pobremente iluminado donde se encontraba una pareja sentada. Se miraban, se recostaba uno contra el otro, y Arturo y yo empezamos a hacer barra muy sutilmente. Por fin los amantes de oficina se animaron y fuimos testigos fugaces de nuestro primer beso apasionado en Jap\u00f3n. S\u00e9 que eso suena rar\u00edsimo, pero m\u00e1s extra\u00f1a es la sensaci\u00f3n de ver una acci\u00f3n que vagamente se recuerda en una tierra donde parece no existir en absoluto.<\/p>\n<p>El regreso fue la t\u00edpica mezcla de apretujones, empujones y hombres japoneses alcoh\u00f3licamente alegres a medio dormir que debe acompa\u00f1ar los sistemas de transporte japoneses alrededor de la media noche casi todos, si no todos los d\u00edas. Lo mejor de todo, creo yo, es caber milagrosamente en un tren del que sobresalen cuatro o cinco personas. Todo es cuesti\u00f3n de entrar de espaldas, apoyar la mano en el marco de la entrada y desde all\u00ed empujarse al interior mientras suena la campana de cierre de puertas. No hay que decir &#8220;c\u00f3rranse al centro, es que nadie colabora&#8221;, as\u00ed como nadie dir\u00e1 &#8220;pero no ve que no hay d\u00f3nde correrse&#8221; y nadie le gritar\u00e1 a uno &#8220;eso s\u00ed por qu\u00e9 no sali\u00f3 m\u00e1s temprano&#8221;. Ante la r\u00e1faga de pasajeros en busca de espacio lo \u00fanico por hacer es seguir la vieja filosof\u00eda y <span style=\"font-style: italic\">ser como el agua<\/span>. Uno pudo haber planeado pararse en cierto punto y aferrarse a cierta varilla, pero en cuesti\u00f3n de segundos uno habr\u00e1 fluido a una secci\u00f3n completamente distinta y no hay manera de mover siquiera una mano hasta la siguiente estaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta ma\u00f1ana, poco antes de comerme el huevo que hab\u00eda sobrevivido a la noche anterior en mi bolsillo, mir\u00e9 el mapa de Tokio. Hab\u00edamos estado a pocas cuadras del Palacio Imperial y el mercado de pescado de Tsukiji. Para una pr\u00f3xima vez ser\u00e1.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold\">[<\/span> <span style=\"font-style: italic\">Love Train<\/span> \u2014 The O&#8217;Jays <span style=\"font-weight: bold\">]<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta historia comienza con un par de huevos cocinados en aguas termales. En vista de que paso demasiado tiempo utilizando los computadores de la biblioteca, decid\u00ed salir a cualquier lado. A cualquier lado. 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