{"id":2813,"date":"2011-08-22T07:25:04","date_gmt":"2011-08-22T12:25:04","guid":{"rendered":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/?p=2813"},"modified":"2011-08-22T09:23:26","modified_gmt":"2011-08-22T14:23:26","slug":"el-portal-de-la-80","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/olaviakite.com\/doblepensar\/2011\/08\/22\/el-portal-de-la-80\/","title":{"rendered":"El Portal de la 80"},"content":{"rendered":"<p>Frente a la entrada al Portal de la 80 en Bogot\u00e1 hay un puente peatonal. Est\u00e1 rodeado a cada extremo por una especie de feria callejera que se transforma a lo largo del d\u00eda. Por la ma\u00f1ana son solo los vendedores de yogur con cereal, minutos a celular y peri\u00f3dico, pero al caer la tarde el aire empieza a oler a manteca y se prenden luces de ne\u00f3n bajo las sombrillas. Aparecen entonces comediantes con su p\u00fablico repartido en tres bancas, cantantes terribles que suenan dur\u00edsimo pero nunca se ven, y el fondo de m\u00fasica electr\u00f3nica para animar el perro caliente con gaseosa en caso de que el resto de ruido falle. Esto, en el extremo norte. El extremo sur, que en la ma\u00f1ana solo re\u00fane trabajadores que luchan a muerte por un taxi, cuenta en la noche con ventas de ponquecitos de tracci\u00f3n a pedal y un mostrador de ropa al aire libre. No cuento esto con mucho agrado: la verdad es que me molesta el desorden, aunque prefiero esa ca\u00f3tica presencia de vida antes que tener que cruzar la avenida desierta.<\/p>\n<p>Cada vez que me encuentro bordeando la ropa bajo la rampa del puente, tengo un dej\u00e0-vu que me deja parada en una avenida en el distrito de Siam. Encima de nuestras cabezas pasa el Skytrain, cuyas estaciones me recuerdan \u2014ahora, no entonces\u2014 las del metro de Medell\u00edn. Es de noche; no se puede transitar por el and\u00e9n porque est\u00e1 completamente invadido por rejas cubiertas de ropa y relojes, adem\u00e1s de sus respectivos compradores. Los puestos son exactamente iguales a aquel del puente que acabo de cruzar. Incluso la iluminaci\u00f3n m\u00e1s bien pobre es igual. Es como si ese pasadizo a la entrada de mi barrio fuera una ventana hacia otra dimensi\u00f3n, otro tiempo. En el tiempo de all\u00e1 voy sola y estoy enferma. Vine a esta ciudad a comer, pero escasamente me ha cabido un postre de arroz con mango. Me he dejado timar de un conductor de tuk-tuk, pero al final a \u00e9l le toca llevarme a una droguer\u00eda y regalarme una barra de mentol porque yo ya no puedo bajarme de su veh\u00edculo a ver las joyas rebajad\u00edsimas y los Budas de barrio. No es un paseo en el que haya aprendido gran cosa, tal vez por la falta de lucidez. Traje un libro nuevo pero la fiebre no me ha permitido leerlo.<\/p>\n<p>En este lado de la ventana se ve pasar el mismo libro. Tiene las esquinas gastadas y una postal metida entre las p\u00e1ginas. Alguien le propone a alguien m\u00e1s volver a una ciudad de techos rojos con chimeneas. No es a la persona de este lado ni la del otro; se necesita pasar por otros sitios \u2014otros puntos en el tiempo y el espacio\u2014 para vislumbrar ese yo con el que el remitente quisiera viajar en un futuro. Cabe anotar que ese futuro tampoco pertenece a ninguna de las dos caras de la ventana, pero la postal hace caso omiso y deja la invitaci\u00f3n abierta. Doy unos cinco pasos durante los cuales s\u00e9 que estoy pensando exactamente lo mismo all\u00e1 y ac\u00e1: que este lugar tiene un doppelg\u00e4nger en las ant\u00edpodas. Mi asombro se suma a las similitudes del paisaje.<\/p>\n<p>Al sexto paso, la ventana se cierra. La melaza humana que me envuelve desaparece. Mis huesos ya no amenazan con desmoronarse en cualquier momento. Lo \u00fanico que permanece es el libro. Me agrada la sensaci\u00f3n, a\u00fan con el desconcierto que trae. Me gusta saber que cada vez que vuelvo a mi casa, por un brev\u00edsimo instante, estoy en Bangkok. O que esa vez que estuve en Bangkok casi vuelvo a mi casa, pero no alcanc\u00e9 a cruzar el Portal (Interdimensional) de la 80.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Frente a la entrada al Portal de la 80 en Bogot\u00e1 hay un puente peatonal. Est\u00e1 rodeado a cada extremo por una especie de feria callejera que se transforma a lo largo del d\u00eda. 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